lunes, 2 de marzo de 2015

0-0. Superior en todo. Menos en lo fundamental


Y lo fundamental son los goles, ese elemento que define (diferencias a favor y en contra) quién es el mejor jugando a esto. Dicho lo cual, quien lo ha buscado y quien lo mereció, ha sido el equipo de Unai Emery que le ha dado un somero repaso a las huestes de Simeone.

Y tras la primera reflexión, surge la segunda con prontitud: ¿Por qué ese carácter, esa intensidad, ese “a por todas” que hoy ha vuelto a mostrar el Sevilla, desde el pitido inicial hasta el ridículo 93 con el que ha alargado el trencilla la pérdida de tiempo de los forasteros, no es el pan nuestro de cada día de un grupo de personas que se dedican a jugar al fútbol de forma profesional?

El éxito de los grandes de nuestro fútbol, léase Real de Madrid y Barcelona, viene dado no solo por su calidad que, naturalmente, la atesoran en mayor grado que el resto, sino por la capacidad de sacrificio y entrega con la que responden a las exigencias del rival de turno que, ese día sí, saca “toloquellevaentro” para competir en igualdad de condiciones en el ámbito de la generosidad en el esfuerzo.

Desde hace un par de temporadas se ha sumado a esa “moda” el Atlético de Madrid. Y ese es el secreto de sus éxitos. Sin completar una plantilla que ni de lejos se acerque a la de los dos trasatlánticos, la presión constante, la perseverancia y el carácter se han convertido en las virtudes de un equipo que le han servido para discutir a los dos grandes la supremacía del fútbol español.

Y esas virtudes, también puestas hoy en práctica por el Sevilla, y solo hoy, son las que han permitido a los colchoneros llevarse un punto del Sánchez Pizjuán, a pesar de la enorme superioridad futbolística de los nuestros, que se han mostrado incapaces de plasmarla en el marcador.

Lo mejor del partido, sin duda, ha venido, como ya sucediera 72 horas antes en Alemania, de la mano de Ever Banega, dueño y señor de la zona ancha, ese jugador al que tanto nos ha divertido sacrificar por “indisciplinado, arrogante, pasota y de vuelta de todo” y que hoy ha vuelto a demostrar que cualquiera no se enfunda la casaca albiceleste. Antes del descanso, un balón suyo a la espalda de la defensa colchonera fue enviado por Iborra -espectacular de nuevo el valenciano- al palo izquierdo de la portería de Moyá.

No ha de obviarse al resto de destacados, con un Sergio Rico que resolvió con suma facilidad las escasas aproximaciones atléticas; una pareja de centrales de circunstancias (Kolodziejczak y Arribas) que se han bastado y sobrado para controlar primero a Griezman y después a Torres y a Mandzukic. Bien los laterales, principalmente Fernando Navarro tanto en acciones ofensivas como defensivas, si bien Coke estuvo excesivamente fallón en sus proyecciones como atacante. A los citados Banega e Iborra cabe sumar la aportación de un recuperado Aleix Vidal y, sobretodo, de Vitolo, otro “jugador de Segunda” (el “genio” dixit) que resulta que no solo vale para Primera sino que en las próximas fechas estrenará internacionalidad. Extrañamente desubicado Krychowiak, no desentonó y Bacca volvió a ser, diez meses después, ese jugador fundamental que no solo tiene pólvora en su botas sino que, de espaldas, la baja, la protege y la juega con ventaja. Las incorporaciones de M'bia y Reyes y los minutos para Gameiro (genial doble cambio que supuso una remodelación en las posiciones del 50 % del equipo) sirvieron para recuperar el territorio momentáneamente perdido.

Solo dos errores de Krychowiak, en ambos tiempos, propiciaron los dos acercamientos con peligro de los de Simeone sobre la meta de un inédito Sergio Rico que se limitó a atajar dos disparos lejanos y centrados sobre su portería.

Reparto de puntos en un partido en el que los de Emery utilizaron las armas del actual campeón para proclamar que si se quiere, se puede. El problema radica en que esos quereres sean solo flor de un día, o de tres: el de hoy, el del Real de Madrid y el del Barça. Y eso sigue sin valernos.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 0 - Atlético de Madrid 0
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Coke (M'bia, m. 70), Arribas (Reyes, m. 70), Kolo, Fernando Navarro; Iborra, Krychowiak; Vitolo, Banega, Aleix Vidal; y Bacca (Gameiro, m. 79).
 
Atlético de Madrid: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Jesús Gámez; Mario Suárez, Tiago; Raúl García, Arda Turan (Fernando Torres, m. 58), Gabi (Koke, m. 63); y Griezmann (Mandzukic, m. 75).
 
Árbitro: El aragonés Clos Gómez. Amonestó a Arribas, Arda, Krychowiak, M'bia y Banega, por el Sevilla, y a Gabi, Jesús Gámez, Griezmann, Mario Suárez y Tiago, por los colchoneros.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 25ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 41.000 espectadores, en tarde agradable. Terreno de juego en perfectas condiciones.

jueves, 26 de febrero de 2015

2-3. ¡Qué grande eres, Sevilla!. El día de la marmota


Un poquito de Barrio Sésamo, aprovechando el diccionario de la Real Academia. Ganar: "obtener lo que se disputa en un juego, batalla, oposición, pleito, etc.". Y ganar, en este juego, se consigue marcando un gol más que el contrario. Sufrimiento... "paciencia, conformidad, tolerancia con que se sufre algo". Y alegría... "palabras, gestos o actos con que se expresa el júbilo".

Y así es, se trata de ganar y en su defecto, de empatar. Y merced a lo primero, en Nervión y en Alemania, el Sevilla ya está en los octavos de final de la Liga Europa, donde mañana el campeón conocerá su rival con la mirada puesta en Varsovia.

Naturalmente que se sufre ante el tercer clasificado de la Bundesliga y se tira de paciencia y de conformidad y al final... el premio, una historia cien veces repetida por El Grande del Sur de España que nos ha hecho revivir otro "día de la marmota" de padecimientos e inmensa alegría.

En un partido de locura, sin medio campo sevillista, resulta paradójico señalar como el mejor a Banega, ese jugador "conflictivo" que iba a venir aquí a pasearse, al decir de los sabelotodos de esto, y poniendo al mismo nivel a Vitolo e Iborra, inconmensurables ambos en sus respectivas labores.

Después del canguelo, el júbilo en un partido en el que siempre hemos estado como mínimo dos goles (tres en ocasiones y al final) por encima en la eliminatoria. ¿Que no lo ha parecido?

¡Qué grande eres, Sevilla!

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

 
Borussia Mönchengladbach 2 - Sevilla F.C. 3
 
Borussia Mönchengladbach: Sommer; Jantschke (Jonhson, m. 78), Stranzl, Álvaro Domínguez (Hrgota, m. 77), Wendt; Herrmann (Traoré, m. 72), Xhaka, Kramer, T.Hazard; Raffael, y Kruse.
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Diogo; Carriço, Kolo, Tremoulinas (F. Navarro, m. 81); Krychowiak, Iborra; Aleix Vidal, Banega (Mbia, m. 65), Vitolo y Bacca (Gameiro, m. 77).
 
Goles: 0-1, m. 9: Stranzl, en propia puerta. 1-1, m. 19: Xhaka. 1-2, m. 26: Vitolo. 2-2, m. 29: Hazard. 2-3, m. 78: Vitolo.
 
Árbitro: El croata Marijo Strahonja. Amonestó a Hazard, Kramer y , por los locales, y a Iborra, Sergio Rico, Bacca, Aleix Vidal y Gameiro, por el Sevilla. Expulsó a por doble amarilla en el minuto 68 a Xhaka.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el Stadion im Borussia-Park, ante 53.000 espectadores, medio millar de ellos sevillistas, en noche fría y lluviosa. Terreno de juego en buenas condiciones.

domingo, 22 de febrero de 2015

4-3. Depresión post barullo. Derrota merecida ante nadie

Un auténtico follón, un grosero tumulto, una insolente confusión, un indecoroso desorden, un obsceno embrollo... un revoltijo nauseabundo. Un barullo desde el minuto 1 al 93.

A partir de hoy queda meridianamente claro quienes son titulares y quienes suplentes. Solo Banega y, posteriormente, Denis Suárez y Vitolo, bajaron el balón al suelo de un partido abyecto que merecidamente acabó en derrota ante la incapacidad sobrevenida de controlar a un rival que deambula muy cerca de los sótanos de la clasificación.

Ni el perverso Tixeira Vitienes que, de forma valiente, porque lo era, señaló penalti en el área sevillista de los que, insolentemente, se han dejado de pitar en el fútbol español, que obvió otro clarísimo en el área local, debe ser hoy referente para justificar la depresión que justificadamente queda tras el infame barullo visto hoy en Anoeta.

Dos ruegos finales: que el tal Deulofeu vaya ya entrenando con Luis Enrique para la próxima temporada y que el tal Bacca descanse a la sombra de una higuera siquiera hasta bien entrado el mes de mayo.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Real Sociedad 4 - Sevilla F.C. 3
 
Real Sociedad: Rulli; Zaldúa, Ansotegi, Íñigo M., De la Bella (Finbogason, m. 82); Pardo, Granero; X. Prieto, Canales (Hervías, m. 77), C. Castro (Bergara, m. 87); y Agirretxe.
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Diogo, Arribas, Kolo, Tremoulinas; Carriço, Iborra (Denis Suárez, n. 64); Aleix Vidal, Banega, Deulofeu (Vitolo, m. 46) y Carlos Bacca (Gameiro, m. 68).
 
Goles: 1-0, m. 15: Agirretxe. 1-1, m. 42: Kolo. 2-1, m. 47: Xabi Prieto (p). 2-2, m. 67: Bacca. 2-3, m. 78: Gameiro (p). 3-3, m. 83: Arribas (p). 4-3, m. 89: Xabi Prieto.
 
Árbitro: El cántabro Fernando Teixeira Vitienes. Amonestó a De La Bella, Íñigo Martínez y Granero, por la Real,  y a Tremoulinas, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 24ª jornada de Liga, disputado en Anoeta ante 16.000 espectadores. Terreno de juego en malas condiciones.

viernes, 20 de febrero de 2015

1-0. Rabia y coraje. Se cumplió el guión



Ante una grada en silencio, más pendiente de su ombligo que de la razón de su existencia (“¡cantaremos todos unidos, alzaremos fuerte la voz...!”), sufriendo, multiplicando esfuerzos y tesón, cerrando huecos ante un gran equipo y esperando el momento propicio para golpear y poner la eliminatoria en franquicia. Ese ha sido el Sevilla de esta noche que ahora deberá afrontar el cincuenta por ciento restante en tierras teutonas con una mínima ventaja que, esperemos, sea suficiente para seguir defendiendo el título europeo.

La contundencia de los alemanes, en los minutos iniciales, fue silenciada por dos tarjetas amarillas casi consecutivas de esas que por aquí no se estilan y que llegaron (tras la concesión de la correspondiente ley de la ventaja) hasta dos minutos después de producirse la acción que las originó.

Durante los primeros 45 minutos bastante hizo el Sevilla con controlar las acometidas forasteras, convirtiendo a Sergio Rico en el jugador talismán, tirando de efectividad, anticipación y reflejos en los tres balones peligrosísimos que rondaron su portería.

El segundo tiempo comenzaba por los mismos derroteros hasta que... el genio del banquillo diera una lección a la concurrencia, sacando del campo a Reyes, el jugador más brillante hasta el momento, con el permiso de Banega, y dando entrada a Diogo en el lateral. Nadie, absolutamente nadie, entendió el cambio, incluso sonaron pitos contra la decisión del técnico vasco, seguro que de los mismos que, en su momento, criticaron -es su sino- la vuelta a casa del utrerano. Y ahí se fraguó el Sevilla de 36 minutos para la esperanza: Aleix Vidal adelantó su posición, incrustándose en la salida del balón de los alemanes y el sistema defensivo lo agradeció, permitiendo a los laterales sevillistas llegar al cruce anticipadamente, a los centrales mostrar más contundencia y a los mediocampistas desahogarse en su esfuerzo.

Y así llegó el gol; una carrera por la derecha de Diogo la culminó con un centro al área que aprovechó Iborra cruzando el esférico sobre la media salida de Sommer.

Tras tanta angustia, llegaron los mejores momentos locales: los alemanes se fueron desesperadamente arriba propiciando hasta un póker de ocasiones en forma de desbordes que no se culminaron por la falta de acierto y, sobretodo, por el tremendo cansancio acumulado a esas alturas en las piernas de los sevillistas.

Se cumplió el guión: marcar y no encajar. En siete días la solución a la suficiencia, o no, del gol de Iborra para estar en el bombo de octavos de final de “nuestra Copa”. Antes, un partido en Anoeta en menos de 72 horas para seguir haciendo historia en la competición liguera. Los minutos, las lesiones y el cansancio se acumulan, haciendo precisas unas rotaciones con poco margen para el error.

La lección de apoyo incondicional a los suyos de los casi tres millares de alemanes (ni imaginar quiero lo que será el partido de vuelta) ha de servir definitivamente para que nos hagamos revisar aquello de “la mejor afición del mundo” a lo que, tan provincianos nosotros, somos dados por aquí.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Sevilla F.C. 1 - Borussia Mönchengladbach 0
 
Sevilla F.C.: Rico; Aleix Vidal (Deulofeu, m. 90), Pareja, Carriço, F.Navarro; Iborra, Krychowiak; Vitolo, Banega (Denis Suárez, m. 87), Reyes (Diogo, m. 54) y Bacca.
 
Borussia Mönchengladbach: Sommer; Jantschke, Stranzl, A.Domínguez, Wendt; T.Hazard, Kramer, Xhaka, Johnson; Raffael (Kruse, m. 78) y Hrgota (Herrmann, m. 68).
 
Gol: 1-0, m. 70: Iborra.
 
Árbitro: El macedonio Aleksandar Stavrev. Amonestó a Vitolo, por el Sevilla, y a Jantschke, Xhaka, Stranzl y Kramer, por los teutones.

Incidencias: Partido correspondiente a dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, ante 31.000 espectadores, casi tres mil alemanes entre ellos, en noche fría. Terreno de juego en perfectas condiciones.

sábado, 14 de febrero de 2015

3-0. Recuperando sensaciones. Disfrute colectivo


Naturalmente que el visitante de hoy de La Bombonera tiene muchas papeletas para volver en mayo próximo a la Segunda División y que, de antemano, constituía rival propicio para recuperar puntos y sensaciones perdidos en los tres últimos partidos disputados lejos de Nervión. Así, el guión previsto ha tenido su refrendo sobre el terreno de juego y también en el marcador.


Las lesiones y las tarjetas (ocho bajas) han servido a Emery para componer un equipo "de circunstancias" donde se ha notado especialmente la mano del técnico vasco con dos jugadas a balón parado que supusieron el primer tanto y el que cerró la cuenta, obras de Krychowiak y de Iborra, tras sendos testarazos en saques de esquina. Justo antes del descanso Bacca aprovechó un perfecto servicio de Vitolo para hacer el segundo.

Dos feos detalles, de Ekeng en el minuto 54, y de Krychowiak en el 73, dejaron el encuentro, justa e incomprensiblemente, con dos protagonistas menos.

El mejor, sin duda: José Antonio Reyes, al que, tras su reaparición, le costó adaptarse durante los primeros instantes, para acabar firmando un partido "a su estilo y manera". Su actuación, por la diestra, junto a la de Vitolo por la izquierda y la aportación de Banega, en la media punta, ha sido lo más destacado de un choque de fuerzas muy desiguales. Con su sustitución, en el 62, se ha  llevado -otra vez- la ovación de una afición que, entre olés, ha disfrutado de la tarde.

Tres goles, tres, que evidencian las enormes diferencias entre este Sevilla y el equipo de la Ciudad del Betis, entre el cuarto y el penúltimo clasificados provisionales de la tabla liguera. Y por encima de todo, y de todos, un entrenador capaz de hacer equipos de plantillas fabricadas de 14 en 14.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 3 - Córdoba C.F. 0
 
Sevilla F.C.: Sergio Rico; Aleix Vidal, Pareja, Carriço, Fernando Navarro; Iborra, Krychowiak; Reyes (Deulofeu, m. 62), Banega, Vitolo (Denis Suárez, m. 84); y Bacca (Carlos Fernández, m. 83).
 
Córdoba C.F.: Juan Carlos; Gunino, Pantic, Crespo, Edimar; Deivid (Bebé, m. 46), Zuculini (Ekeng, m. 46), Krhin; Fede Cartabia, Ghilas y Héldon (Abel, m. 56).
 
Goles: 1-0: m. 38, Krychowiak. 2-0: m. 44, Bacca. 3-0: m. 76, Iborra.
 
Árbitro: El vasco Vicandi Garrido. Mostró cartulina amarilla a Krhin y expulsó con roja directa a Ekeng en el minuto 54 y a Krychowiak en el minuto 73.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 23ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 37.000 espectadores, en tarde agradable. Terreno de juego en perfectas condiciones.