Por La
Moncloa suspiran
ministros
de gesto grave,
que cada
martes preguntan
¿qué
otros sumarios airaren?
Que si
un juez pide papeles,
que si
un socio ya no vale,
que si
el telediario truena
en
tambor de carnavales.
Pedro asoma
a la ventana
con
semblante de almirante:
“¿No hay
decreto que me tape
este
chaparrón constante?”
Y en
Ferraz van los ujieres
como
monjes por el claustro,
contando
sentencias y autos
igual
que ovejas sin pasto.
Uno
propone comisiones,
otro
sugiere debates,
y un
asesor muy nervioso
susurra por
los pasillos…
¡Hace
falta ya una dana
que
eclipse todo al instante!;
un
meteorito, un ovni,
… o un
barco muy inquietante.
Y
apareció en lontananza,
según cuentan
los vigías,
un navío
misterioso
de muy incierta
mercancía.
“Trae
hantavirus”, murmuran
tertulianos,
tal vez alcaldes,
mientras
una España entera
olvida
jueces y fraudes.
Las
cadenas interrumpen
el
control parlamentario,
para
mostrar en directo
cada olita
de escenario.
Ya Sánchez,
desde cubierta,
argumentario
mediante,
brinda
tranquilo pensando
cuánto
distrae un desastre.
Mas el
pueblo, viejo zorro,
que ya
vio muchos disfraces,
pregunta
entre risotadas
Y mañana…
“¿nos ofreces…?”
Porque
en política sociata,
según
reza el catecismo,
cuando
arrecian los problemas
se tira
de fanatismo.
Paco
Romero
No hay comentarios:
Publicar un comentario