sábado, 9 de mayo de 2026

La cortina náutica. Romance

 



Por La Moncloa suspiran

ministros de gesto grave,

que cada martes preguntan

¿qué otros sumarios airaren?

 

Que si un juez pide papeles,

que si un socio ya no vale,

que si el telediario truena

en tambor de carnavales.

 

Pedro asoma a la ventana

con semblante de almirante:

“¿No hay decreto que me tape

este chaparrón constante?”

 

Y en Ferraz van los ujieres

como monjes por el claustro,

contando sentencias y autos

igual que ovejas sin pasto.

 

Uno propone comisiones,

otro sugiere debates,

y un asesor muy nervioso

susurra por los pasillos…

 

¡Hace falta ya una dana

que eclipse todo al instante!;

un meteorito, un ovni,

… o un barco muy inquietante.

 

Y apareció en lontananza,

según cuentan los vigías,

un navío misterioso

de muy incierta mercancía.

 

“Trae hantavirus”, murmuran

tertulianos, tal vez alcaldes,

mientras una España entera

olvida jueces y fraudes.

 

Las cadenas interrumpen

el control parlamentario,

para mostrar en directo

cada olita de escenario.

 

Ya Sánchez, desde cubierta,

argumentario mediante,

brinda tranquilo pensando

cuánto distrae un desastre.

 

Mas el pueblo, viejo zorro,

que ya vio muchos disfraces,

pregunta entre risotadas

Y mañana… “¿nos ofreces…?”

 

Porque en política sociata,

según reza el catecismo,

cuando arrecian los problemas

se tira de fanatismo.

 


Paco Romero


No hay comentarios:

Publicar un comentario