viernes, 27 de marzo de 2026

El sancho advenimiento

 


27/03/26. Mi colaboración de ayer en Sevillainfo

“Tras una legislatura sin haber presentado, como obliga la Constitución, un solo presupuesto anual, ha sido directamente la elegida, la ungida por Sánchez, quien se ha revelado a los andaluces en toda su magnificencia y gloria”

El santo advenimiento en el contexto bíblico significa la llegada o venida del Mesías, Jesucristo, abarcando dos momentos clave: su primera venida humilde como hombre (Navidad) y su esperada segunda venida (Parusía) en gloria. En el cristianismo, simboliza la segunda venida de Jesucristo para el juicio final y la instauración del Reino de Dios.

María Jesús Montero -Marixu para los más cercanos- se nos ha revelado en el primer día de la precampaña andaluza como ese ser divino, deseado, omnipotente y anhelado por todos los andaluces. Sin embargo, tal revelación, contrariamente a La Biblia, no ha sido anunciada en libro conocido del novísimo testamento: ninguno de los profetas de La Sexta, TVE, SER, El País, Diario Público, elDiario.es o El Socialista, nos predijo el sancho advenimiento, esta nueva verdad divina que llama a Andalucía a una nueva moralidad y al arrepentimiento por haber -haec sunt peccata mea- votado a la derecha.

Tras una legislatura sin haber presentado, como obliga la Constitución, un solo presupuesto anual, ha sido directamente la elegida, la ungida por Sánchez, quien se ha revelado a los andaluces en toda su magnificencia y gloria, autoproclamándose como “una persona que tiene grandes responsabilidades en el Gobierno, en este caso, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, que probablemente ha sido la persona o la mujer, sin duda, con más poder del conjunto de la democracia, que ha tenido responsabilidades que, en definitiva, han supuesto más poder…”.

Con este endiosamiento -y aún peor, pregonado en tercera persona- María Jesús pretende hacernos olvidar la realidad: su condición de candidata a palos forzada por el patriarca monclovita.

Se conoce como autoensalzamiento la tendencia psicológica a resaltar aspectos positivos propios y atenuar los negativos para mantener o elevar la autoestima. Esta motivación busca proteger la autoimagen, aunque puede derivar en una percepción distorsionada al límite con la arrogancia. Su objetivo principal es aumentar el bienestar, la confianza y mejorar la imagen personal ante uno mismo y los demás; pero tiene riesgos, el principal convertirse en autoengaño, dañar relaciones sociales al mostrarse arrogante y, finalmente, causar un mayor malestar emocional si la realidad contradice la imagen pretendida.

Ser el Mesías significa ser el elegido de Dios, una figura central de salvación, liberación y redención en el judaísmo y en el cristianismo. En el ámbito religioso, representa al rey, líder o profeta prometido que trae la paz, justicia y redención a Israel o a la humanidad. Pero también se usa para referirse a alguien en quien se confía ciegamente para resolver crisis… pero eso deben decirlo los “confiados”, en ningún caso la mismísima profeta en quien se dice confiar.


Hablar de uno mismo en tercera persona, en ocasiones, se interpreta en Psicología como un intento de distanciamiento de sus propias emociones o experiencias y se usa como mecanismo de defensa o de autorregulación; también como síntoma de una autoconciencia elevada propia de quien se observa a sí mismo “desde fuera” como si se tratara de un personaje; y, finalmente, se usa constantemente para engrandecerse y asociado a rasgos del Trastorno Narcisista de la Personalidad, lo que no es de extrañar viniendo de donde viene… Todos estos síntomas serían preocupantes si se usaran de forma compulsiva, lo que no parece aún, o si vinieran acompañados de una desconexión de la realidad, lo que resulta absolutamente incuestionable desde sus vivencias en la atalaya monclovita de la que está a punto de ser desahuciada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario