lunes, 30 de enero de 2012

Cese fulminante. Ahora sí es el momento de los indignados

Sin alma, sin espíritu, ignorante absoluto de la conjugación del verbo competir... El Sevilla de hoy es fiel reflejo de quien lo dirige porque se puede perder jugando mal, se puede salir derrotado incluso sin merecerlo, pero no puede entregarse la cuchara sin dejar meridianamente claro al rival que la camiseta enfundada es la sagrada del Grande de Andalucía.

No siempre es la solución, pero muchas veces sí. El encefalograma plano que muestra el equipo, si tiene algún remedio y no excesivamente costoso, únicamente pasa por el cese fulminante del entrenador sevillista con peores números de los últimos años. Sólo la última temporada de Juande (8 puntos de 21 posibles -38,10 %-) dejó una estadística más desoladora que la del asturiano (26 puntos de 60 posibles -43,33 %-).

Si a eso sumamos que Jiménez fue cesado tras llevarnos a una final de Copa y cosechar el 53,57 % de los puntos disputados en su última temporada, que con Álvarez se hizo lo propio tras acumular el 53,33 % y que Manzano no mereció la renovación después de alcanzar el 50,51 % de los puntos que disputó, nadie puede entender el empeño de mantener en el cargo a un entrenador al que los únicos que le ven aspectos positivos -trabaja mucho, es la consigna- son el Consejo de Administración y su Presidente.

Es cierto que sufrimos bajas importantes, Kanouté y Perotti sobretodo, a las que se ha unido la marcha del baluarte de la línea defensiva (Martín Cáceres), por cierto criticado hasta la extenuación por los "profesionales" de la prensa sevillana -y por una parte más ruidosa que importante de la noble grada del Sánchez Pizjuán- hasta los instantes previos en los que esos "locos" de la "Yúver" mostraron su deseo de rescatarlo.

La paupérrima imagen mostrada ayer en Málaga no hace sino certificar la ausencia de recursos, la inapropiada gestión del vestuario y la total indisposición de una plantilla incapaz de, ante la falta de calidad, mostrar otras virtudes más nobles. La más que aparente falta de confianza de los jugadores en el técnico debe servir de espoleta para finiquitar la situación.

Independientemente de lo que ocurra esta noche en Pamplona, la situación clasificatoria (decimoprimero) indica que estamos a cinco puntos del "objetivo menor" de la cuarta plaza pero con una casi inexpugnable muralla de siete equipos a superar, entre los que se ha metido el Atlético de Madrid, sin olvidarnos que el descenso queda casi a la misma distancia, seis puntos. Conseguir la meta fijada, hoy por hoy, parece una utopía porque para alcanzarla, además de hacer una segunda vuelta de campeón, todos los que nos preceden deberían casi desmayarse... y ¿todos ellos van a fallar?

El partido del domingo se antoja definitivo. La victoria ante el Villarreal se hace más necesaria que nunca, y después ante la Real Sociedad, y ante el Osasuna, y ante ... ¿Y vemos al Sevilla capaz de semejante proeza?

El Consejo de Administración está llamado urgentemente a arreglar -ahora sí- este desaguisado en el que, entre todos, unos por acción y otros por omisión -mea culpa- hemos convertido un club al que le removieron los cimientos cuando se comenzó a segar la yerba bajo los pies a un Entrenador -así con mayúsculas- mientras se entretenía en cosechar los mejores números de la centenaria historia sevillista. Sólo el alargue de aquel partido frente al Xerez C.D., y que supuso su destitución, le sitúa por centésimas por debajo del también recordado técnico que huyó a embolsarse la libra esterlina mientras dejaba tirado a un equipo (8 puntos en 7 partidos) hundido física y anímicamente.

Ahora sí, seis años después, es el momento de los indignados. Hoy -ya se esperaba- han vuelto a sonar los graznidos de los carroñeros de siempre, lo que pudiera tener cierto sentido si no fuera porque nos han privado durante los últimos tres años de disfrutar de un Sevilla de alto nivel.

Sería deseable que "personajes" tan resentidos como Prieto o Pintinho -entrenadores se autoproclaman- no alcancen nunca a sentarse en el banquillo sevillista, ni siquiera en el del filial o, mejor aún, ni en el de los prebenjamines, aunque, si sirve como ejemplo la política de los últimos tiempos del club en materia de comunicación, no puede ponerse la mano en el fuego por ello.

domingo, 29 de enero de 2012

2-1. ¡Puaj!. Absoluta mediocridad

El Sevilla histórico de los últimos cincuenta años, con la excepción del glorioso lustro culminado con el último título en Barcelona, vuelve a ser una realidad: la mediocridad más absoluta ha vuelto a apoderarse de nuestro equipo.

Sin una señal de fútbol, sin un gesto de casta, sin un ápice de coraje, en la mitad de la tabla y bajando... Y lo que es peor, sin que se vislumbre en el horizonte la más mínima señal de revertir la situación.

La mejor noticia es que Negredo podía caminar al finalizar el partido, mientras Muñiz daba buenas muestras del "respeto" que las instituciones muestran al actual Sevilla.

¡Así no, Sevilla!

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Málaga C.F. 2 - Sevilla F.C. 1

Málaga C.F.: Caballero; Sergio, Demichelis, Weligton, Monreal; Maresca (Recio, m. 63), Toulalan; Cazorla (Gámez, m. 87), Isco, Seba (Buonanotte, m. 80) y Rondón.

Sevilla F.C.: Varas; Coke, Spahic, Escudé, Navarro; Navas, Medel, Rakitic (Trochowski, m. 69), Luna (Del Moral, m. 66); Reyes (Babá, m. 36) y Negredo.

Goles: 1-0, m. 7: Weligton. 1-1, m. 15: Luna; 2-1, m. 19: Seba.

Árbitro: El asturiano Muñiz Fernández. Amonestó a Seba, Demichelis, Weligton, Sergio Sánchez, Medel, Negredo, Escudé, Spahic y Rakitic. Expulsó a Isco por doble amarilla en el minuto 78.

Incidencias: Partido correspondiente a la 21ª jornada de Liga disputado en el estadio de La Rosaleda de Málaga ante 28.000 espectadores en noche fría y despejada. Terreno de juego en buenas condiciones. (La jornada 20ª está aplazada hasta mayo de 2012).

domingo, 22 de enero de 2012

1-1. Empatito. ¡Ea, po toma!

Otra vez se nos atraganta un partido ante un rival teóricamente inferior. Gran primera parte del Sevilla que llevó el peso del encuentro con un Reyes inconmensurable, que puso las ocasiones -hasta cuatro clarísimas- y que acabó igualando antes del descanso un marcador que -cosas del fútbol- se puso en contra en el minuto 25 gracias a un regalo marca "de la casa".

El segundo tiempo sevillista no tuvo la misma intensidad y la ocasión para arrancar los tres puntos se frustró definitivamente a falta de 22 minutos cuando Fazio vio la segunda tarjeta amarilla. A partir de entonces el equipo local se hizo con la posesión del esférico y los nuestros, ordenados, acabaron cosechando un empate que se antoja corto para los méritos desarrollados sobre la yerba.

Ni con diez, durante un cuarto de partido, el Grande de Andalucía dobla la rodilla.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Real Betis Balompié 1 - Sevilla F.C. 1

Real Betis Balompié: Casto; Isidoro, Cañas, Dorado, Nacho; Juanma (Salva Sevilla, m. 69), Beñat (Jorge Molina, m. 82), Iriney, Jefferson Montero (Pozuelo. m. 59); Rubén Castro y Santa Cruz.

Sevilla F.C.: Varas, Coke, Fazio, Spahic, Navarro, Navas, Medel, Trochowski (Rakitic, m. 59), Luna (Cáceres, m. 70); Reyes y Negredo (Hiroshi, m. 82).

Goles: 1-0, m. 25: Beñat, de falta directa. 1-1, m. 41: Negredo.

Árbitro: El madrileño Velasco Carballo. Amonestó a Iriney, Isidoro, Beñat, Nacho, Rubén y expulsó a Fazio en el minuto 68 por doble tarjeta amarilla.

Incidencias: Partido correspondiente a la 1ª jornada de Liga que estaba aplazada desde agosto de 2011 y disputado en el estadio Benito Villamarín ante 40.000 espectadores en noche de buena temperatura. Terreno de juego en irregulares condiciones.


sábado, 14 de enero de 2012

0-0. Marcelino y la grada... ¡Cuánta sabiduría!

Saltaban los jugadores de nuevo al terreno de juego; Kanouté había calentado durante el descanso y... ¡se hacía la luz!: el malí hacía su aparición en el césped entre el regocijo y el aplauso "fácil" de una grada y la sonrisa de oreja a oreja de Marcelino que, con el cambio por Negredo, contribuía al "espectáculo".

Hasta ese momento los blancos habían disputado los mejores cuarenta y cinco minutos de la temporada: control, velocidad, despliegue, triangulación, llegadas, ocasiones y, salvo el gol, espectáculo digno del mejor Sevilla conocido. Reyes, convertido en el revulsivo del equipo, generaba ocasiones (hasta ocho) por toda la parcela defensiva periquita pero ni el propio Reyes, ni Negredo, ni Manu del Moral, ni... acertaron con la meta de Casilla. Todo funcionaba a la perfección pero el gol no llegaba y al parecer había que tomar decisiones urgentes...

No hizo falta que el rival reaccionara, que tapara los agujeros que el juego sevillista se había encargado de crear... Nosotros solitos (grada y entrenador en comunión perfecta) nos hicimos el mayor harakiri colectivo de los últimos tiempos: en 18 minutos los tres cambios (muñeco por muñequito) para tirar por la borda todo el acopio de buenas sensaciones de la primera parte. Si todo va bien, si estamos disfrutando de esos magníficos instantes de fútbol, ¿a cuento de qué viene tanto cambio?: Kanouté ni las vio, Perotti ni las deseó y Rakitic ni las olió. Gracias, Medel.

A la fuerza volvimos al denostado 4-2-4 con todas sus carencias: un mediocampo en clara inferioridad se convirtió en seco pasto para el incendio que los periquitos crearon en la zona sin mayores apuros para Varas. Ni Reyes, ni Navas -con los ansiados Kanouté y Perotti- tuvieron la presencia del primer tiempo en la que Reyes -hay que insistir en ello- se convirtió en el alma de un equipo hasta ahora sin ella, donde Navas percibió el aliento del utrerano y brilló como hacía tiempo abandonando la cal de la banda y buscando en muchas ocasiones la esquina del área para crear la zozobra en la zaga forastera.

Sin embargo, todo se va al garete en una decisión tomada en el descanso en la intimidad del vestuario y que contó con el apoyo de una grada que "entendía" que el partido necesitaba "otra" cosa. Y así encontramos el mayor de los estropicios.

El próximo sábado llega un enfrentamiento que no se producía hace ya tiempo. Es la primera vez en los últimos comparecencias -justo y lastimoso resulta reconocerlo- que nuestros próximos rivales nos ganan en carácter, intensidad y garra. El Sevilla se presenta en la carretera de Cádiz con el equipo más indolente que uno recuerda: Kanouté será baja por sanción, Perotti por lesión y Manu, ya veremos... Bueno, ¿y qué... ?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 0 - R.C.D. Español 0

Sevilla F.C.: Varas; Cáceres, Fazio, Spahic, Luna; Navas, Medel, Trochowski (Rakitic, m. 63), Del Moral (Perotti, m. 54); Reyes y Negredo (Kanouté, m. 45).

R.C.D. Español: Kiko Casilla; Galán, R. Rodríguez, Forlín, Didac; Baena, Javi López (C. Gómez, m. 86), Rui Fonte (Albín, m. 69), Verdú; Thievy (Weiss, m. 51) y Álvaro. 85).

Árbitro: El cántabro Fernando Teixeira Vitienes. Amonestó a Forlín, Didac y Albín por el Español y a Kanouté por el Sevilla.

Incidencias: Partido correspondiente a la 19ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 38.000 espectadores en tarde de agradable temperatura. Terreno de juego en buenas condiciones. (La jornada 1ª está aplazada hasta enero de 2012).

jueves, 12 de enero de 2012

2-1. Nadar y nadar... Para morir en la orilla

Se acabó lo que se daba. La Copa, la competición que más glorias nos ha reportado, ya es historia esta temporada. A pesar de haber demostrado ser mejores en el conjunto de la eliminatoria, el mejor equipo español de los "mortales", nos ha apeado de los cuartos por el valor doble de los goles en campo contrario.

Con respecto a los últimos encuentros, ha mejorado la cara del equipo. No había más remedio -por otra parte- a la vista del resultado negativo cosechado en Valencia en el partido de ida. Se han dispuesto de ocasiones, se ha combinado en general con más fluidez, pero los goles no llegaron hasta el final, justo después de que la eliminatoria se pusiera casi imposible tras hacer Soldado el 0-1. Lástima que el remate último de cabeza de Kanouté, ya en el descuento y con 2-1 en el marcador, no encontrase las redes que mereció.

Mediados de enero y sólo una competición, la Liga, que llevarnos a la boca. De los profesionales depende que la temporada no se convierta en auténtico chasco. Mimbres hay más que suficientes para, partido a partido, escalar peldaños en la clasificación. La desgraciada ausencia de otros entretenimientos competitivos, la flojedad mostrada por los que nos preceden y la necesaria mejoría que ha de llegar, deben convertirse en los bastiones de la remontada. No queda otra: el sábado, el Español de Romaric -sin Romaric-, es el momento del triunfo de cara a la meta perseguida.

P.S.- INCREÍBLE: Horas después de publicar esta crónica, me llama mi amigo Ernesto López de Rueda, sevillista de granito conocido por todos. Mantuvimos la siguiente conversación:

- ¿A qué hora has subido tu artículo sobre el partido?

- Sobre las tres de la tarde, anoche llegué tarde y me fue imposible, ¿por qué?

- Mira el artículo que publica hoy SFC Periódico Oficial, el mío.

- ¡¡¡No me lo puedo creer...!!!

El mismo titular que he elegido para la crónica -exactamente el mismo- fue el escogido por mi amigo Ernesto. Dicen que no hay dos pensamientos iguales... ¡Grande Ernesto!

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 2 - Valencia C.F. 1

Sevilla F.C.: Varas; Cáceres, Spahic, Fazio, Fernando Navarro (Kanouté, m. 71); Medel, Trochowski (Rakitic, m. 62), Reyes; Jesús Navas, Del Moral (Perotti, m. 64) y Negredo.

Valencia C.F.: Alves; Miguel, Rami, Víctor Ruiz, Alba; Feghouli, Albelda, Banega (Parejo, m. 76), Mathieu; Jonas (Tino Costa, m. 68) y Soldado.

Goles: 0-1, m. 66, Soldado; 1-1, m. 69, Rakitic; 2-1, m. 91 Víctor Ruiz (p.p).

Árbitro: El cántabro J. A. Teixeira Vitienes. Amonestó a Fernando Navarro, Rakitic y Cáceres, por el Sevilla; y a Miguel, Albelda, Rami, Feghouli, Jordi Alba, Alves y Mathieu, por el Valencia. Impresentable la tarjeta al cancerbero, ya en el descuento y lamentable el descuento de tan sólo tres minutos (tras seis cambios y pérdidas absoluta de tiempo por el equipo visitante).

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Copa de S.M. El Rey disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 18.000 espectadores en noche muy fría. Terreno de juego en buenas condiciones. El Valencia se clasifica para los cuartos de final.