lunes, 29 de febrero de 2016

2-1. Insuficiente mejor partido como visitante




Asaltar el Camp Nou se antoja siempre misión casi imposible. Solo en seis ocasiones de las 71 visitas anteriores al feudo barcelonista, el Sevilla había logrado la victoria en competición liguera. Y hoy tampoco fue la excepción.

Con todo, el Sevilla ha puesto en serios apuros a un líder inaccesible -también inmarcesible- y alejado de sus más inmediatos seguidores por varias leguas de distancias, principal motivo, quizá, por el que el Sevilla se ha permitido tutearle.
 
El gol de Vitolo, a los 20 minutos de juego, no hizo sino poner en cifras contables lo que, desde el punto de vista futbolístico, estaba ocurriendo sobre el césped del Camp Nou, y todo ello a pesar del aragonés Jaime Latre que, convertido en torpe aprendiz de Mateu Lahoz, "favoreció" el espectáculo dejando jugar, incluso, cuando las infracciones reglamentarias lucían en todo su esplendor.

La calidad indudable del mejor futbolista de todos los tiempos igualó la contienda apenas diez minutos después. Una falta sobre Suárez, idéntica a otras anteriores pasadas por alto, señalada al borde del área, sirvió a Messi para, tras alejar el balón metro y medio de la frontal, ponerlo por encima de la barrera al palo de un Sergio Rico desconcertado que transmite todas las dudas del mundo en este tipo de jugadas, circunstancia que ya debería haber mejorado (al estilo Zapatero con la Economía) a lo largo de dos o tres tardes del master que, al elevado precio de puntos importantes de la clasificación, continúa realizando; lo que le convertirá, sin duda, en un gran guardameta como demostró en otras fases del encuentro, cuestión, por otra parte, que no puede permitirse un club con las aspiraciones del Sevilla FC.

Ya, al comienzo del segundo tiempo, Piqué hizo el segundo pero el tanto del catalán no acabó con las aspiraciones de un Sevilla serio que siguió haciendo su gran juego de desborde y velocidad que llevó, por momentos, la zozobra sobre la meta de Bravo, en especial en un mano a mano que Gameiro estrelló sobre su mano izquierda en una salida a la desesperada.

El 23 de mayo, en Madrid, será la siguiente cita. El Calderón, el escenario. Momentos para soñar con que nada es imposible... ¡ante el mejor equipo del mundo! 

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

FC Barcelona 2 - Sevilla FC 1
 
FC Barcelona: Bravo; Aleix Vidal (Alves, m. 55), Piqué, Mathieu, Alba; Busquets, Sergi Roberto (Rakitic, m. 75), Arda (Iniesta, m. 64); Messi, Neymar y Suárez.
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Rami, Kolodziejczak, Tremoulinas; Cristóforo (Konoplyanka, m. 63), Nzonzi; Vitolo, Iborra (Juan Muñoz, m. 75), Krohn-Dehli; y Gameiro.
 
Goles: 0-1, m. 20: Vitolo. 1-1, m. 31: Messi. 2-1, m. 48: Piqué.
 
Árbitro: El aragonés Santiago Jaime Latre. Mostró cartulina amarilla a Alves, Sergi Roberto y Piqué, por los locales, y a Rami y Kolodziejczak, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 26ª jornada de Liga disputado en el Nou Camp con 80.000 espectadores en noche fría. Terreno de juego en perfectas condiciones.

viernes, 26 de febrero de 2016

1-0. Nada en la nevera



 
Como esas veces que te das de bruces con la más absoluta desolación al abrir la nevera: nada de nada en su interior.

Mañana, a partir del mediodía, sorteo mediante, esperemos que se recaliente el ambiente lejos del Círculo Polar Ártico.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Molde FK 1 - Sevilla FC 0
 
Molde FK: Horvath; Toivio, Gabrielsen, Frorren, Flo; E. Hestad, B. Hestad (Strande, m. 93), Aursnes; Moström (Strand, m. 79), Elyounoussi y Svendsen (Diop, m. 67).
 
Sevilla FC: David Soria; Mariano, Fazio, Kolodziejczak, Escudero; Carriço, Iborra; Reyes (Krohn-Dehli, m. 54), Banega, Konoplyanka (Diogo, m. 80); y Llorente (Gameiro, m. 61).
 
Gol: 1-0, m. 42: Hestad.
 
Árbitro: El escocés Bobby Madden. Amonestó a Forren, por los noruegos, y a Carriço, por el Sevilla.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el Aker Stadion de Molde ante 7.500 espectadores, apenas medio centenar de sevillistas entre ellos. Terreno de juego artificial en regulares condiciones tras la nevada previa al partido y la tormenta de agua-nieve durante gran parte del mismo.

domingo, 21 de febrero de 2016

2-2. Inexplicable e imperdonable

 
Y sin duda, más de lo último, porque nos encanta buscar explicaciones sensatas a la ilógica del fútbol y, tirando de atrevimiento, ahí nos lucimos todos: en haber dejado transcurrir el primer tiempo sin sentenciar están todos los males del pésimo, no por habitual, resultado de hoy.

Dos tiros a los palos, un penalti no señalado y múltiples llegadas sin finalizar con protagonistas concretos, caerán en el olvido en detrimento del creador de todo ello, el hombre de anchas espaldas de nombre Unai y de apellido Emery.

Los goles de Nzonzi e Iborra, en los primeros 20 minutos, han resultado insuficientes ante los desaciertos finales de Krohn-Dehli y de Gameiro ante la meta de Juan Carlos, si bien el francés fue objeto de falta dentro del área en una de las ocasiones en las que envió el balón fuera.

Los dos cambios ofensivos de Paco Jémez alrededor de la media hora de juego dieron el resultado apetecido para los vallecanos: Manucho se adelantó a un paralizado Sergio Rico justo antes del descanso para lograr el gol que les metía en el partido y Miku, ya en el segundo tiempo, cuando más sufrían los locales, hizo lo propio tras una jugada similar, por la derecha en esta ocasión.

Los cambios no reportaron nada nuevo a un Sevilla que, si bien acusó el empate momentáneamente, siguió como hasta entonces, a la búsqueda desesperada del gol salvador que le hubiera dado una victoria merecida, lo que finalmente resultó y le debe servir de lección para proceder a matar los partidos, o concluir los choques, cuando, con el rival entregado, todo está de cara.

Al final, Banega vio la amarilla que le impedirá estar el próximo domingo en el Nou Camp, con lo que con toda seguridad se perderá la primera victoria a domicilio de la temporada. ¿O no?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Rayo Vallecano 2 - Sevilla FC 2
 
Rayo Vallecano: Juan Carlos; Tito, Zé Castro, Llorente, Nacho (Manucho, m. 35); Baena (Embarba, m. 28), Trashorras; Bebé (Dorado, m. 78), Jozabed, Pablo Hernández; Miku.
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Rami, Fazio, Tremoulinas; Cristóforo (Carriço, m. 66), Nzonzi, Vitolo (Konoplyanka, m. 80), Iborra (Banega, m, 66), Krohn-Dehli y Gameiro.
 
Goles: 0-1, m. 10: Nzonzi. 0-2, m. 20: Iborra. 1-2, m. 43: Manucho. 2-2, m. 62: Miku.
 
Árbitro: El catalán Estrada Fernández. Amonestó a Baena, Jozabed, Miku, Embarba y Llorente, por los locales, y a Coke y a Banega, por el Sevilla.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 25ª jornada de Liga disputado en el estadio de Vallecas con 12.000 espectadores en mediodía fría. Terreno de juego en buenas condiciones.

viernes, 19 de febrero de 2016

3-0. Molde, ¡contigo empezó todo!




El próximo 18 de mayo, el rey de la UEFA Europa League, el Sevilla FC, está llamado a convertir en repoker los cuatro ases que guarda celosamente en las entrañas de Nervión.
Hoy, tres meses antes, 18 de febrero, ha proclamado en voz bajita aún, sin apenas despeinarse, ante un rival noruego de escasa envergadura y tirando de múltiples rotaciones, que está dispuesto al reto.

En un ambiente desangelado de siete de la tarde, con media entrada en La Bombonera de Dato al comienzo (tres cuartos a partir del descanso), tres goles de sus delanteros han puesto en franquicia una eliminatoria que deberá finiquitarse en siete días entre espectaculares fiordos, cerca del Círculo Polar Ártico.

La mejor noticia, sin duda, ha sido el reencuentro de Fernando Llorente con el gol. El riojano, más participativo, encontrando con más facilidad al compañero, vio puerta por vez primera en el minuto 35 y cerró su cuenta a los cuatro minutos del segundo tiempo. Poco después cedió su puesto a Gameiro entre ovaciones y el francés lo agradeció haciendo el tercero en el 27 de la continuación.

En el plano negativo hoy ha vuelto a “brillar” la extrema frialdad de la grada, en particular la del Gol Norte -llamada a engrandecer la labor de los nuestros- evidenciando la jactancia de títulos que nos puede llevar inevitablemente a la muerte vía atracón de éxitos, todo lo contrario de los 1.500 noruegos que derrocharon gargantas e ilusión, algunos acreedores de una segura pulmonía, sobre los que recayó el espectáculo de una tarde más de competición europea que nosotros vivimos solo como la primera estación para llegar a Basilea donde, entonces sí, podremos recordar que con el Molde empezó todo.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Sevilla FC 3 - Molde FK 0
 
Sevilla FC: David Soria; Coke, Carriço, Kolo, Escudero; Nzonzi, Cristóforo (Iborro, m. 68); Vitolo, Banega, Krohn-Dehli (Konoplyanka, m. 73) y Llorente (Gameiro, m. 57).
 
Molde FK: Horvath, Toivio, Gabrielsen, Forren, Flo; Mostrom, Aursnes (Svendsen, m. 81), Hestad, Elyounoussi (Hestad, m. 63); Diouf y Gulbrandsen.
 
Goles: 1-0, m. 35: Llorente. 2-0, m. 49: Llorente. 3-0, m. 72: Gameiro.
 
Árbitro: El lituano Gediminas Mazeika. Amonestó a Gulbrandsen y Diouf, por los noruegos.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 26.000 espectadores, millar y medio de noruegos entre ellos. Terreno de juego en perfectas condiciones.

domingo, 14 de febrero de 2016

2-0. Continúa la rutina

 
Una tarde de perros, no tanto por el frío como por las desagradables ráfagas de viento, ha servido para liquidar un partido áspero y feo por momentos ante un rival inferior que plantó cara durante demasiado tiempo a un Sevilla conservador, sabedor de su potencial, al que le han bastado dos arreones para desnivelar el marcador.

Seis caras nuevas en la titularidad con respecto al partido copero del jueves han servido las rotaciones de hoy: los laterales Mariano y Tremoulinas, los mediocentros Cristóforo y Nzonzi, y los interiores Konoplyanka y Reyes. El trabajo de los dos últimos, sin lucir durante el tiempo del que dispusieron, como el resto del equipo, lo aprovecharon después Vitolo y Krohn-Dehli para facilitar los goles salvadores y un par de claras ocasiones.

El control del esférico por parte sevillista, sin velocidad en el juego, ha sido contrarestado fácilmente por el sistema de contención canario sin demasiados esfuerzos. Bastaron dos jugadas de rápida triangulación para acabar con el entramado y sumar tres nuevos puntos, tras los goles de Banega y Gameiro, con los que se alcanza la cifra de 40.

A destacar el medio millar de animosos seguidores amarillos que, aportando colorido futbolístico a la anodina tarde, han dado un espectacular repaso a la afligida grada de animación sevillista, extremadamente plomiza como la tarde, indiferente, vulgar y anodina como nunca lo fue.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla FC 2 - UD Las Palmas 0
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Kolodziejczak, Tremoulinas; Cristóforo, Nzonzi; Reyes (Vitolo, m. 57), Banega, Konoplyanka (Krohn-Dehli, m. 66); y Gameiro (Juan Muñoz, m. 79).
 
UD Las Palmas: Javi Varas; David García (Nili, m. 79), Aythami, Bigas, Garrido; Roque Mesa (Hernán, m. 72), Wakaso, Jonathan Viera, Tana; El Zhar y Willian José (Araujo, m. 84).
 
Goles: 1-0, m. 69: Banega. 2-0, m. 75: Gameiro.
 
Árbitro: El navarro Prieto Iglesias. Mostró tarjeta amarilla a Kolodziejczak, por el Sevilla, y a Garrido, Willian José y Wakaso, por los canarios.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 24ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán con unos 36.000 espectadores en tarde ventosa, con ocasionales chubascos. Terreno de juego en perfectas condiciones.

viernes, 12 de febrero de 2016

2-2. ¿Otra final? Sí, y no de waterpolo


“Yo no mandé a mis naves a luchar contra los elementos”. Todo lo contrario de un Felipe II de la vida, Unai Emery, el mejor entrenador de la historia del Sevilla, en ningún momento ha achacado al diluvio vigués los apuros, si así pueden llamarse, para superar el trámite de hoy en Balaídos.

Y esa, sin duda, ha sido la gran rémora que ha pesado sobre el espectáculo de esta noche y en la que los locales, contrariamente a los nuestros, se han sentido como pez en el agua en ese diluvio universal que dio comienzo con el pitido inicial de Martínez Munuera.

La noche de perros ha hecho especial mella en un Sergio Rico claramente desacostumbrado a esas incesantes rachas de viento y agua sobre su rostro. El dominio del esférico que el Sevilla cedió gustoso a los gallegos tuvo reflejo en el marcador merced a Iago Aspas que aprovechó sendas desaplicaciones, en el 35 de la primera parte y en el 10 de la segunda, para adelantar a un Celta que soñó con una remontada imposible, sobretodo cuando, a renglón seguido, un minuto después, Ever Banega hacía el primer tanto sevillista y ponía distancias siderales en las que, ya de por sí, eran descomunales.

Nadie dijo, salvo los cuatro “vendeburras” de siempre, que iba a ser fácil. Para que Kolo, Rami y Nzonzi estuvieran en la final (la gran preocupación) había que superar previamente la segunda parte de las semifinales; en caso contrario, ni ellos tres, ni el resto de la plantilla, estarían frente al FC Barcelona en escenario todavía por designar.

Con un doble error del colegiado en la misma jugada (penalti inexistente del cancerbero sevillista y tarjeta amarilla en lugar de la roja) dio comienzo el recital de desaciertos que culminó con una tarjeta amarilla a Nzonzi, absolutamente inmerecida, y a resultas su expulsión con el partido terminado, lo que le impedirá estar en la final. Sin duda, el aguacero caído sobre Balaídos ha exigido un esfuerzo añadido a los 28 protagonistas del encuentro, convirtiéndose en el mejor aliado de un Celta que lo ha intentado pero que, cierto es, lo más cerca que ha estado de la final ha sido a tres goles y, para colmo, esa “proximidad” le duró justo un minuto como ha quedado apuntado.

Otra final, sí, y no de waterpolo, la decimotercera en diez años (y eso de momento, a la espera de lo que ocurra con “nuestra” competición favorita) y otra final de la Supercopa de España en ciernes, salvo que cuatro de sus perseguidores sean capaces de superar a los catalanes en la clasificación liguera o salvo que Cataluña logre la independencia de aquí a tres meses. ¿Hay quien dé más?

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

RC Celta de Vigo 2 - Sevilla FC 2
 
RC Celta de Vigo: Rubén, Hugo Mallo, Sergi Gómez, Carles Planas; Wass (Jonny, m. 65), Bongonda, Marcelo Díaz (Radoja, m. 68), Orellana, Pablo Hernández, Iago Aspas y Guidetti.
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Rami, Kolo, Escudero; Iborra (Nzonzi, m. 56), Carriço (Cristóforo, m. 63); Vitolo, Banega (Konoplyanka, m. 72), Krohn-Dehli y Gameiro.
 
Goles: 1-0, m. 35, Iago Aspas; 2-0, m. 55, Aspas; 2-1, m. 56, Banega; 2-2, m. 87, Konoplyanka.
 
Árbitro: El valenciano Martínez Munuera. Amonestó a Planas y Pablo Hernández, por los gallegos, y a Banega, Sergio Rico, Gameiro y Nzonzi, por el Sevilla, al que expulsó, por doble amarilla una vez acabado el encuentro.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Copa de S.M. El Rey disputado en el estadio de Balaídos con 16.000 espectadores en noche de diluvio universal. Terreno de juego en malas condiciones por la lluvia.

domingo, 7 de febrero de 2016

1-1. Punto salvífico

 
No era lo esperado. El crecimiento en cuanto a presencia y poderío que había manifestado el Sevilla de los últimos partidos, invitaba a creer en la posibilidad de cosechar hoy la primera victoria liguera lejos de Nervión. El resultado final, a la luz de los condicionantes del encuentro, hay que entenderlo por un lado como bueno, al mantenerse las distancias con los inmediatos perseguidores, y negativo por otro, y por las mismas circunstancias, en lo que respecta al Villarreal que ocupa la pretendida cuarta plaza.

Dos tarjetas, en los minutos 2 y 25, dieron con los huesos del reaparecido Fazio en el vestuario, con más de dos tercios de choque por delante. La segunda tarjeta del argentino, tras el derribo de un rival a todas luces innecesario, acabó con los planes de Emery para intentar cosechar la perseguida victoria foránea de este Sevilla 2015/2016. El nivel sancionador de Velasco Carballo no tuvo continuidad en los minutos siguientes, perdonando hasta en dos ocasiones la segunda amarilla a Sergi Gómez, ahorrándose la tarjeta amarilla en otras tantas entradas punibles y no advirtiendo una clara agresión sobre Vitolo, acción que dejó las correspondientes huellas de los tacos del adversario en las costillas del canario.

Hasta entonces la igualdad se manifestaba en el terreno de juego, con dos equipos estudiándose y temiéndose mutuamente y con la única idea de aprovechar una de las pocas ocasiones que podían preverse. Así fue como el Sevilla, ya en inferioridad, se adelantó al filo del descanso, al aprovechar Carriço un rechace de Sergio tras remate de cabeza de Fernando Llorente.

El esperado monólogo celtiña del segundo tiempo hizo su aparición. La infinita posesión de los locales no se traducía en demasiadas ocasiones claras. Solo el gol de Beauvue y una internada que acabó con una gran parada de Sergio Rico fueron sus únicos acercamientos con peligro real; por parte sevillista, Nzonzi, en otra jugada a balón parado, envió el balón a la base del poste izquierdo local.

La lucha sin cuartel de todo el equipo para suplir con éxito la inferioridad numérica ha tenido su máxima expresión en Nzonzi, Mariano y Carriço que, además, son los que han aportado los mejores detalles de calidad en un desagradable encuentro para la vista del buen aficionado.

Pero, como siempre decimos, si no se puede ganar al menos hay que empatar y este equipo, serio y contundente, ha vuelto a hacerlo en la tarde de hoy. Hay que exigir más en cuanto a estadística se refiere, así ha de ser siempre, pero nada puede objetarse a los que han defendiendo el pabellón sevillista en tierras pontevedresas.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

RC Celta de Vigo 1 - Sevilla FC 1
 
RC Celta de Vigo: Sergio; Jony (Guidetti, m. 61), Cabral, Sergi Gómez, Planas; P. Hernández, Radoja (Marcelo Díaz, m. 61)Wass; Beauvue, Aspas y Bongonda.
 
Sevilla FC: Rico; Mariano, Rami, Fazio, Escudero; Carriço, Nzonzi; Reyes, Krohn-Dehli, Konoplyanka (Vitolo, m. 58); y Llorente.
 
Goles: 0-1, m. 43: Carriço. 1-1, m. 63: Beauvue.
 
Árbitro: El madrileño Velasco Carballo. Amonestó a Sergi Gómez, Bongonda y Aspas, por los locales, y a Konoplyanka, Escudero y Sergio Rico, por el Sevilla. Expulsó a Fazio por doble amarilla en el minuto 25.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 23ª jornada de Liga disputado en el estadio de Balaídos con 16.000 espectadores en tarde lluviosa. Terreno de juego en buenas condiciones.

viernes, 5 de febrero de 2016

4-0. ¡Buena pinta!

 
Acostumbrados al éxito, ebrios de gloria, resulta que hoy estábamos enfrentando el primer round de otras semifinales coperas y, sin embargo, nada o casi nada se había contemplado al respecto en las previas; nadie o casi nadie sufría ese extraño “nervioneo” de las grandes ocasiones que recorre desde el diafragma al colon descente.

Así, como el que no lo quiere, el Grande del Sur de España se había vuelto a plantar a dos partidos de otra final nacional sin jolgorios ni alharacas, si acaso más bien temerosos todos de que la ilusión celtiña nos sacara a base de fútbol y de pegada -que de ambos tiene- de la resaca del “bienacostumbrao”.

Sin embargo, este Sevilla no da opciones cuando huele plata. Emery lo ha vuelto a hacer. Entre rajada y rajada de los cuatro incompetentes bocazas de siempre, eso sí cada vez más tapaditos, ha configurado un once, que en realidad son 25, con hambre de títulos, con ansias de éxitos. Notables todos; sobresalientes Banega, Vitolo y Gameiro; excepcionales Coke, Kolo y Nzonzi, sí, Coke, Kolo y Nzonzi, dejando en evidencia a los grotescos “seleccionadores de taberna”.

La igualdad táctica del primer tiempo la rompió Rami en el último minuto del primer tiempo cuando aprovechó -otra vez el balón parado reportando éxitos- un preciso servicio desde la esquina izquierda de Rubén Blanco. El partido pudo desequilibrase antes, cuando Clos Gómez señaló el punto de penalti tras agarrón de Sergi Gómez a Vitolo. Sin embargo, el lanzamiento de Gameiro fue interceptado por el joven y buen cancerbero gallego que tuvo brillantes intervenciones. Ya en el primer tercio del segundo tiempo, cuando el Celta comenzaba a presionar más adelantado en busca del gol salvador en campo contrario, apareció “le petit français”, rápido, desbordante, para, en dos minutos plantarse consecutivamente ante la meta rival y hacer dos golazos que supieron a gloria, igual que el conseguido por Krohn-Dehli en los minutos de la basura de otro partido para la historia.

Llamada final de atención: no hay nada hecho; el fútbol ha dado muestras sobradas de la incertidumbre que es capaz de generar ese esférico caprichoso. Como ejemplo, baste recordar aquel mayo de 2007, cuando todos esperábamos al FC Barcelona en la gran final del Bernabéu y fue el Getafe (que finalmente sucumbió a manos del Sevilla) el que volteó en su feudo (4-0) el marcador adverso que traía del Nou Camp (5-2). El resultado pinta bien, cierto es. Disfrutemos, pero apretemos los dientes y hagamos bueno en Balaídos el espectáculo de esta noche.

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla FC 4 - RC Celta de Vigo 0
 
Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Rami, Kolo, Tremoulinas; Nzonzi, Cristóforo (Carriço, m. 70), Banega, Vitolo, Krohn-Dehli; y Gameiro (Llorente, m.79).
 
RC Celta de Vigo: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Sergi Gómez, Cabral, Jonny; Radoja; Wass (Marcelo Diaz, m. 83), Pablo Hernández; Iago Aspas, Orellana, y Guidetti (Beauvue, m. 77 ).
 
Goles: 1-0, m. 45, Rami; 2-0, m. 59, Gameiro; 3-0, m. 61, Gameiro; 4-0, m. 86, Krohn-Dehli.
 
Árbitro: El aragonés Clos Gómez. Amonestó a Rami, Krohn-Dehli, Llorente y Coke, por el Sevilla, y a Iago Aspas, Sergi Gómez, Wass y Radoja, por los vigueses.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la ida de las semifinales de la Copa de S.M. El Rey disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 38.000 espectadores (casi dos centenares de seguidores gallegos) en noche no excesivamente fría. Terreno de juego en perfectas condiciones.

lunes, 1 de febrero de 2016

El Big Bang sevillista. Javier Santos. El Correo de Andalucía



El Sevilla FC: historia de una ambición. De dónde venimos, dónde estamos y qué queremos. Javier Santos nos lo contó el pasado viernes en El Correo de Andalucía:

Un querer y no poder. Así se resumía allá por los 90, cuando al fútbol aún le quedaba algo de fútbol, la historia más reciente del Sevilla. Los años de grandeza ya sólo quedaban en la memoria de los más viejos de Nervión. Todo debido a décadas de mediocridad absoluta. La llegada del siglo XXI lo cambió todo, pero no por puro azar. Muchas son las razones. Para empezar se necesita un cataclismo como el de finales de los 90, con el Sevilla en la Segunda División, arruinado hasta no tener para balones y una afición deprimida. A partir de cero, el Sevilla se reconstruyó desde la humildad más absoluta combinada con la osadía más valiente de Del Nido y el acierto inaudito de un director deportivo como Monchi. Sin embargo, muy escondido existe un porqué más. Suele pasar desapercibido y los libros de historia futbolística poco lo destacarán: la unión total de la hinchada y su comunión sin fisuras con los que llevaban las riendas del club. Hasta la muerte. Con ese Sevilla iban (van) al fin del mundo, dispuestos a defenderlo contra el Goliat más despiadado.

Rescato esta reflexión a cuento de lo que está sucediendo en los últimos meses. Hace más o menos una década, aquel Sevilla creciente fue atacado sin disimulo desde Madrid. No se trata de demonizar a la capital de España porque sí, como desde el rincón opuesto del mapa se hace bajo el complejo, ni a sus medios de comunicación, de los cuales formaba parte el que suscribe en toda esa época. Pero el Sevilla fue atacado siempre con agravios comparativos obscenos e informaciones muchas veces tendenciosas (no generalicen: una parte pequeña parte pero muy ruidosa): cierres del estadio, sanciones a sus futbolistas, campañas de desprestigio orquestadas, etc... No hace falta recordar episodios impunes en otros puntos de España. Todo ello no era gratuito, sucedía porque el Sevilla tocaba lo que no hay que tocar.

El Sevilla, desde sus orígenes, está impregnado por un carácter rebelde que hoy más que nunca florece. Se trata de un club andaluz por los cuatro costados que se hace fuerte en una Andalucía madridista (y culé) hasta las trancas. Y pese a ser David ante los dos Goliats del fútbol español, se esmera en tocarle los cataplines a los dos grandes cada vez que puede. Y ha podido muchas veces, lo cual le reporta antipatía en muchos sitios, en su propia Andalucía y en el resto de España. Ese carácter rebelde e inconformista que le llevó a ganarle muchos partidos y finales a Madrid, Barça y Atlético catapultó a muchos hasta la irritación: Pablo Alfaro era el demonio reencarnado pero Pepe se arrepentía noblemente, la afición del Sevilla es violenta por los muletazos de tres niñatos pero el Camp Nou rebosa educación, los cánticos contra Puerta en el Calderón son susurros al lado de un vídeo motivador con pinturas de guerra que merecía la cárcel (en aquella semifinal copera de 2011 el gran periódico nacional, después de clamar contra la violencia verbal del Sevilla, tituló su portada con un elocuente ‘Benzemá saca su fusil’) y ahora el sevillismo es violento y poco menos que el responsable del asesinato de un ultra del Deportivo a manos de los radicales del Atlético, manchados de sangre desde hace años.

Todas aquellas campañas fortalecieron un cóctel que hizo al Sevilla aún más indestructible. Un Big Bang perfecto que reportó el mejor Sevilla de la historia, como aquel milagro que originó el planeta perfecto, la Tierra. La comunión hinchada-club-plantilla era tal que se sentían realmente invencibles. Y eso, Monchi y Del Nido al margen, es la base de todo. Los resultados ya los conocemos. Esta vez el enemigo es muy poderoso, seguramente invencible: la LFP compinchada con nada menos que el Gobierno y la Policía. Han puesto sus miras, sobre todo, en tres grupos de ultra izquierda: Riazor Blues (ya fuera de su estadio), Bukaneros (casi que también fuera de Vallecas) y Biris Norte. Con los Biris han pinchado en hueso. Es un grupo que, queramos o no, está muy metido en los corazones de los todos los sevillistas. No es un grupo ultra al uso. Los episodios de violencia protagonizados por muchos de sus miembros son repudiados firmemente, no se confundan. No va de eso. Y por eso habrá guerra.

Reportajes como el de Sergio Rico en un medio de comunicación que se salvaba de la quema de inmundicia que reina en la mayoría hoy en día y la persecución sin pudor a la que nuevamente está siendo sometido el Sevilla por culpa del último asesinato en los alrededores del Vicente Calderón tiene el efecto contrario al pretendido. Hoy el sevillismo cierra filas con su club tras el durísimo comunicado emitido. El Sevilla se defiende ante nuevas tropelías, qué menos. El enemigo es poderoso, probablemente invencible, pero el Sevilla ya no está de rodillas, defiende a su gente y clama que «los de colorado son los nuestros». Y con los suyos, hasta el final. Hasta la muerte. ¿Preparados para otro Big Bang?