domingo, 28 de octubre de 2012

2-1. Naufragio en el Ebro. Otra vez sin rumbo

En horario matinal, la visita a La Romareda se presentaba propicia para apuntalar posiciones en la tabla clasificatoria. A priori, el equipo de Jiménez, sin estar inmerso en el difícil trance de la pasada temporada vuelve a ser uno de los candidatos a evitar el descenso al final del ejercicio. En definitiva, como casi siempre, nos las prometíamos felices y, como también viene siendo habitual, nuestro gozo acabó una vez más en el pozo de una desesperanza no muy lejana del tedio, del desaliento, del hastío casi.
Aún sin profundidad, no desentonaba el equipo en los primeros compases pero todo comenzó a torcerse cuando, en un error defensivo de Movilla, Negredo, con la sola oposición del cancerbero, disparó con la zurda cerca del poste izquierdo. A partir de ahí, un rosario de desaciertos dio lugar al primer gol zaragocista: Medel, desde la derecha, realiza un desplazamiento horizontal que, como bien dice el manual, acabó en franco contragolpe vertical. Postiga, al que Botía le ofreció el salvoconducto de su temprana tarjeta, se plantó ante Palop, lo dribló y alojó el balón en las mallas. Por entonces ya estaba de más el central asturiano sobre el césped. La amonestación lo dejó sin recursos y la más clara demostración llegó al filo del descanso cuando Sapunaru también le gana el duelo adelantándose en remate de cabeza tras la ejecución de una falta. Idéntica falta, por cierto, a la de Thiago en el Sánchez Pizjuán (balón del muslo a la mano) que supuso el gol de la victoria azulgrana. En este caso Del Cerro Grande sí que la sancionó -porque verla la vio igual que Mateu- y su posterior lanzamiento sirvió para establecer unas distancias en el marcador que se preveían ya por entonces inalcanzables para los sevillistas.
A falta de 20 minutos, tras un buen remate de cabeza de Babá, Medel aprovecha el rechace para hacer el gol que hizo renacer unas ilusiones que acabaron en desesperanza, sobretodo cuando el propio Babá, en franquía ante el meta rival, desaprovechaba la mejor ocasión sevillista del partido.
En resumen: algunas ocasiones erradas -tampoco tantas- frente a dos fallos en retaguardia clamorosos bien aprovechados por el rival, lo que devolverá a la actualidad el debate sobre el sistema defensivo.
Y si ello no se soluciona no estaríamos otra vez muy lejos de un Sevilla a las andadas, sin rumbo y casi a la deriva...
FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Real Zaragoza 2 - Sevilla F.C. 1

Real Zaragoza: Roberto, Sapunaru, Loovens (Paredes, m.72), Álvaro, Abraham, Movilla, Zuculini (Romaric, m.71), Apoño (José Mari, m.81), Montañés, Víctor Rodríguez y Hélder Postiga.

Sevilla F.C.: Palop, Cicinho, Botia (Fazio, m.65), Spahic, Fernando Navarro, Medel, Maduro (Perotti, m.46), Rakitic, Jesús Navas, Álvaro Negredo y Manu del Moral (Babá, m.65).

Goles: 1-0, m.35: Hélder Postiga; 2-0, m.44:Sapunaru; 2-1, M.70: Medel.

Árbitro: El madrileño Del Cerro Grande. Mostró tarjetas amarillas a Botía, Sapunaru, Spahic, Víctor Rodríguez, Movilla, Fazio y Jesús Navas; y a Medel, tras el pitido final.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 9ª jornada de Liga disputado en el estadio de La Romareda ante 21.000 espectadores. Terreno de juego en malas condiciones, duro y con yerba alta.

martes, 23 de octubre de 2012

3-2. Venciendo al Mallorca... Y al egoísmo



Victoria importantísima del Sevilla: por las últimas incertidumbres en forma de resultados negativos, que podían vislumbrar un punto de no retorno; por cómo se produjo, incluyendo dos remontadas; por cómo se consiguió, tirando de orgullo y derrochando pundonor, sangre y -quizá lo mejor de todo- serenidad, sin perder nunca el norte...
No mereció el Sevilla ir por debajo en el marcador. A los 25 minutos, Bigas adelanta a los insulares en una extraña jugada que (a falta de ver la jugada en televisión) pareció un despiste de Palop que, a media salida, no se percató de la presencia del lateral. La efímera desesperanza duró dos minutos, el tiempo que tardó Negredo en hacer el empate de zurdazo impresionante tras un rechace. Pero el horno no estaba para bollos. Sólo un minuto después Hemed, en otro despiste defensivo, ponía a los mallorquines otra vez por delante. Nunca tan poco juego en ataque (el del equipo de Serra-Caparrós) dio para tanto en el marcador.
Para colmo (políticamente incorrecto, pero hay que mojarse) la Grada Baja del Gol Norte (yo, mi, me, conmigo: primero yo, después yo y, si sobra algo, "mi" Sevilla) se ausentaba dando toda una lección de egoísmo de lo que sucedía en el césped buscando un enfrentamiento gratuito con el palco y, por ende, con el resto de la concurrencia, más que nada porque no puede entenderse desde el sevillismo militante sin componendas que sus cuitas personales (sin entrar en quién atesora la razón, posiblemente ninguna de las dos partes) se libren sólo por una parte, a base de públicas y zafias batallas, mientras los nuestros defienden sobre el césped la gloriosa historia del Grande de Andalucía.
Así se llegó al descanso y en las entrañas del Sánchez Pizjuán debieron ponerse las cosas muy claritas porque los profesionales sevillistas (ante el alicaído estado general) sacaron a la luz el orgullo necesario y la serenidad suficientes, que sentaron las bases de una remontada tan justa como necesaria: Negredo, a los diez minutos, en perfecto remate de cabeza, tras centro preciso de Cicinho, hacía de nuevo las tablas. A partir de ahí, la entrada de Perotti por un lentísimo Campaña, el derroche y la clase de Navas (en el mejor momento de su carrera deportiva), el trabajo infatigable, amén de sus goles, de Negredo y la recuperación de Rakitic para la causa, hizo el resto. Llegó el gol salvador, a falta de 16 minutos, en pleno acoso sobre la meta de Aouate, tras un disparo desde fuera del área de Cicinho que desvió un defensor. Pero sería injusto no hacer referencia a los que, con su labor más oscura, contribuyeron al triunfo: Spahic, Maduro, Manu del Moral y, sobretodo, Fernando Navarro por su eterna regularidad y Federico Fazio, por la dificultad añadida que le supone vestirse de corto en un Sánchez Pizjuán en el que, desde hace ya demasiado tiempo, y en los consabidos sectores de "los que saben de esto", corre el insistente rumor de que no es futbolista, los mismos que aseguran que Rakitic es un bluf o que la mejor virtud de Medel consiste en buscarse el aplauso fácil [sic].
El Sevilla, en resumen, se mostró controlador del esférico en todo momento, desde el mismo inicio. Su juego en nada se parece al espectacular en forma de oleadas de antaño, pero el equipo se ofrece más y mejor, siempre en las distancias cortas, abusando en ocasiones de ese juego de proximidad en detrimento de la velocidad, con las excepciones de los inesperados, y por ello gratos y sorprendentes, cambios de juego de Negredo, Rakitic o Navas, destacados principalísimos en ese apartado.
Ocho partidos, catorce puntos. Nos faltan dos para alcanzar esa difícil media inglesa. La matinal del próximo domingo se muestra propicia para ajustar cuentas... aunque enfrente tendremos a un entrenador.



VÍDEO DEL PARTIDO:
FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

Sevilla F.C. 3 - R.C.D. Mallorca 2

Sevilla F.C.: Palop; Cicinho, Fazio, Spahic, Fernando Navarro; Maduro (Kondogbia, m. 78), Campaña (Perotti, m. 55); Jesús Navas, Rakitic, Manu del Moral (Hervás, m. 79); y Negredo.

R.C.D. Mallorca: Aouate; Ximo, Geromel, Anderson, Bigas; Fontás (Martí, m. 83), Pina (Alfaro, m. 76); Víctor, Pereira, Giovani (Arizmendi, m. 60) y Hemed.

Goles: 0-1, m. 27, Bigas; 1-1, m. 29, Negredo; 1-2, m. 30, Hemed; 2-2, m. 55, Negredo; 3-2, m. 74, Cicinho.

Árbitro: El catalán Estrada Fernández. Amonestó a Pina y Ximo, por el Mallorca.

Incidencias: Partido correspondiente a la 8ª jornada de Liga disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 30.000 espectadores, esta vez con "animadores" que no animan en la Grada de Gol Norte y, otra vez, ni falta que han hecho. Terreno de juego en perfectas condiciones.

jueves, 18 de octubre de 2012

La responsabilidad y el sentido institucionales en el Sevilla FC (por Ernesto López de Rueda)

 
Parece que corren tiempos procelosos en el Sevilla FC en sus distintas parcelas.

En la deportiva, el equipo cerró el pasado mayo la tercera temporada consecutiva en su descenso de nivel y de cumplimiento de objetivo tanto en el campeonato de Liga como en competición europea, pues pasamos de la tercera posición conseguida de forma holgada a la cuarta por los pelos, a la quinta in extremis y a la novena, mientras que en Liga de Campeones caímos sin cumplir el objetivo presupuestado de Cuartos de Final, luego en la previa para una trayectoria UEFA anodina y finalmente caer en previa de la UEFA. Todo, eso sí, sazonado con la consecución hace tres temporadas de la última Copa del Rey. Mi posición pública acerca del progresivo descenso del nivel deportivo del equipo es notoriamente conocida por cuanto la he expresado tanto en los medios oficiales del club cuando colaboraba con ellos, como aquí.

Respecto a la económica, se ha pasado de generar 120 M € de ingresos de los cuales más de 80 correspondían al funcionamiento de la sociedad sin tener en cuenta las ventas, a un presupuesto de la mitad y con el anuncio con megáfono por parte del presidente de que hemos de vender y que se ha visto obligado a corregir a los pocos días diciendo que el Sevilla puede soportar varios años de pérdidas. Desgraciadamente, estamos en una dinámica en la que la filosofía de los discursos dura horas. También hay que anotar que los ingresos televisivos han pasado del 25% hace tres temporadas, a más del 50% en la actual con el enorme riesgo que ello conlleva. También se trata de asuntos sobre los que vengo insistiendo desde hace muchos años tanto en juntas de accionistas, como desde mis anteriores colaboraciones en los medios oficiales del club como allí donde he podido opinar.

Si nos referimos a la social, el club ha pasado de 41.000 abonados y 16 M € de ingresos por tal concepto, a 29.000 (teóricamente sin contar infantiles sin derecho a asiento aunque tengo mis dudas al respecto) de los cuales 19.000 son "subvencionados" y una recaudación de 8,5 M €. Si bueno fue que se pasara, como bien hemos escuchado por activa y por pasiva, de 22.000 a 41.000, ineludiblemente, malo ha de ser que se pase de 41.000 a 29.000 (o 25.000). Y la culpa no es tan solo del empedrado entendiendo por tal la crisis. Todo esto aderezado por una fractura social sobre cuyas dimensiones y calado prefiero no pronunciarme pues no siempre las cosas son como parecen. Igualmente, mi posición pública acerca de este asunto es de sobras conocida desde hace muchos años.

Y en lo concerniente a la institucional, el Sevilla FC ha logrado un status de reconocimiento en el fútbol español que lo sitúa en el grupo de cabeza y que a duras penas mantiene debido sobre todo a que el principal (que no único) artífice de ello, el presidente José María del Nido, durante dos años y como él mismo ha reconocido, ha tenido como ocupación principal la de intentar demostrar su inocencia respecto a los delitos de los que fue acusado y que finalmente supusieron una condena a prisión de 7,5 años que se encuentra recurrida y a espera de veredicto por parte del Tribunal Supremo. Por pura lógica, si el presidente defendía su inocencia y esperaba una sentencia absolutoria por parte de la Audiencia de Málaga y sin embargo se encontró con una durísima respuesta, la misma cautela habría que aplicar a su optimismo respecto a que el Tribunal Supremo le absuelva (algo que personalmente deseo), es decir, la prisión se cierne sobre él y su encarcelamiento se cierne sobre la presidencia del Sevilla FC, algo que a mí no me cabe en la cabeza -a pesar de que espacio de sobra existe- como es público y notorio.

Resumiendo, el contexto real es el de un acusado descenso en el nivel deportivo (que parece contenerse o variar de rumbo en esta temporada); un agotamiento y reducción drástica de nuestras posibilidades económicas; una importantísima curva descendente respecto a la masa social y ocupación del estadio; y una -en determinado pero crucial aspecto como es el de la presidencia- precaria estabilidad institucional traducida -hasta ahora- en una paz accionarial como una de sus variadas consecuencias.

Es decir: pintan bastos. Y quien lo escribe para nada es sospechoso de incurrir en el pesimismo vital, sino antes bien, miro al futuro inmediato con cierta carga de optimismo pues la base de casi todo está en la pelotita y, quizás e incluso sin tan quizás, sea el deportivo (con sus matices) el aspecto que sirva para atemperar y graduar los otros, que no acallar ni silenciar. Pintan bastos que no tragedia.

Y entro ahora en la responsabilidad social del sevillismo.

A mí NO me gustan determinadas políticas del consejo de Administración. Y las que menos entro a discutir son las deportivas, refiriéndome principalmente a las de orden económico, social e institucional. Cuando lo creo oportuno, me pronuncio sobre unas y otras pero siempre -y recalco lo de siempre- intentando que toda la crítica sea constructiva o aporte alguna luz sobre el asunto en cuestión.

En este sentido, será imposible encontrarme en un bando -tan real como todos conocemos- de los "antitodo". Absolutamente imposible. Es más, puede aplicarse incluso al bando de los "antideterminadascosas", prefiero construir en positivo y alinearme en el bando de los "pro-loquesea".

Pero no por ello vuelvo la realidad a la existencia de ese existente y creciente bando de los "antitodo", más social y virtual que accionarial para su desesperación.

Aunque dado que se gesta -como era de esperar- una plataforma o grupo opositor de carácter accionarial que intentará extenderse en la vertiente social del sevillismo, me gustaría hacer públicas una serie de reflexiones basadas en la experiencia, que muchas veces se convierte en esa gran desconocida.

Me muestro totalmente contrario a una política de oposición que sea "quitar a éste/estos (DN y compañía) cueste lo que cueste" porque "siempre será lo mejor independiente de quien venga".

Eso NO es serio, es simplemente una chiquillada, una merluzada y una absurda piedra saboteadora de los engranajes del Sevilla FC como institución que es lo que está por encima de todos, del actual presidente y de los futuros cien presidentes del Sevilla. Y de todos los consejeros y aficionados.

Una guerra de "a la carga" (aunque nunca empiece así pero que ya encuentra tanto vitoreadores como receptores en el mundo cibernético y tan solo testimonialmente -gracias a Dios- en el accionarial) puede socavar lenta pero inexorablemente la estabilidad institucional del Sevilla FC, convertirla en frágil y vulnerable teniendo en cuenta que como he definido anteriormente presenta determinados rasgos de precariedad en cuanto a su cabeza visible aunque aparentemente sólida en el apoyo accionarial en que se sustenta. Pero en la puerta de lo desconocido, si bien no hay que tener miedo (a mí no me lo produce el ¿qué pasa si desaparece Del Nido?), sí hay que tener respeto, e inteligencia.

Para los desmemoriados explicaré con un ejemplo en carne propia y varios en la ajena las implicaciones de una debilidad institucional.

En el caso del Sevilla FC me remontaré a los hechos de agosto de 1995 que se tradujeron finalmente en la venta de aproximadamente un tercio del capital social de la entidad, porcentaje más que suficiente como para garantizar el control de ésta.

La transacción se produjo en agosto de 1995 después de una temporada en la que el Sevilla FC se había clasificado para la UEFA cinco años después de la anterior. Sus efectos visibles fueron los siguientes a partir de ese momento:

1ª.- 1995-96: luchando por eludir la promoción en la última jornada (pésima temporada en 1ª).
2ª.- 1996-97: descenso, pésima temporada en 1ª
3ª.- 1997-98: "permanencia" en 2ª tras pésima temporada en esa categoría
4ª.- 1998-99: ascenso agónico en la promoción, segundo año en 2ª
5ª.- 1999-00: descenso, pésima temporada en 1ª
6ª.- 2000-01: ascenso, tercera temporada de cuatro en 2ª
7ª.- 2001-02: luchando hasta las últimas jornadas por asegurar la permanencia
8ª.- 2002-03: igual
9ª.- 2003-04: a Europa

Traducción: a un Sevilla FC que en la temporada 2002-03 contaba con 97 años de historia desde que se registrara oficialmente, la desestabilización institucional le costó 9 años de vaivenes y que en lo económico se prolongó hasta los 11 años, casi una novena parte de su historia, lo que ahora -según la misma proporción- se extendería a unos diez y doce años respectivamente.

Y la desestabilización llega cuando se riza el rizo. Se sabe cuando empieza pero no cuando termina. Es un aviso para navegantes.

En carne ajena, también puede observarse como las desestabilizaciones institucionales afectan a otros clubes:

Real Sociedad: de ser subcampeona de Liga, a tener varios años malos en Primera para finalmente pasar tres años en Segunda y ahora vivaquear en Primera con la vista puesta en las posiciones de descenso. Y haber pasado un concurso de acreedores/ruina que ahora -a diferencia de antes- implica el descenso automático de categoría.

Betis: de ganar copaderreí y jugar Liga de Campeones, a estar varios años coqueteando con el descenso para bajar dos años con la importante colaboración de una plantilla de jugadores deseosa de salir de la entidad y desempeñarse ahora en Primera intentando evitar un nuevo descenso. Y estar sumido en un concurso de acreedores para el que un descenso sería una espada de Damocles sobre su propia existencia y viabilidad. Y repito que, al igual que la Real Sociedad, entró en concurso de acreedores cuando ello no implicaba un descenso de categoría como ocurre en la actualidad.

Zaragoza: de quedar clasificado para Liga de Campeones (mérito hurtado por el Mafiandrid) y ganar un par de Copas, a convertirse en equipo ascensor con varias temporadas en Segunda, mantenerse en Primera con apuros y estar inmerso también en un concurso de acreedores.

A. Madrid: de ganar Liga y Copa a irse a Segunda División y de haber sido tradicionalmente ocupante de plaza europa, a ver como desde su ascenso eso ha sido más ocasional que habitual. Y a ser intervenido judicialmente lo que, además, implicó el descenso con la inestimable colaboración de la intervenida plantilla.

He hablado de clubes -cada uno con sus peculiaridades porque ningún caso es igual a otro- cuya importancia puede medirse a la del Sevilla por arriba, caso del patético de Madrid, o por abajo, caso de los demás, pero que se refieren a instituciones con una importante masa social y que no son un Racing de Santander o un Sporting de la vida, que por cierto, también se podría hablar de cómo los han afectado sus respetivos procesos de quiebra institucional que han tenido a los asturianos casi una década fuera de Primera y tiene al Racing a pique de un repique de la desaparición.

También se podría hablar de un Valencia que ha visto desfilar en pocos años a varios presidentes con sus respectivas mayorías accionariales como son los casos de Roig, Soler, Soriano o ahora Llorente y que tienen al club luchando con todas sus fuerzas para evitar un concurso de acreedores que automáticamente los mandaría a Segunda con una deuda de más de 400 M €.

Y aquí, algunos, pensando en arrasar con todo sin reflexionar sobre el día después.

Teniendo en cuenta que, por mucho que quieran, deseen o ansíen, el Sevilla FC es una SAD, por lo que quienes vengan no serán desconocidos, sino gente impuesta o acordada por los capitales mayoritarios. Y aquí nos conocemos todos.

Dicho esto, me parece necesaria la construcción de una alternativa en el Sevilla por una doble implicación.

En primer lugar, porque si es seria, reflexiva y edificante podrá exigir al consejo de turno (hablo de un planteamiento para siempre, esté quien esté al frente de la nave) en el sentido de apretarle las tuercas y obligarle a ser más claro, diáfano y -sobre todo- eficiente.

En segundo término, porque será una forma de mantener al sevillismo vivo, pendiente del estado de su institución y porque si es responsable, no es sino una manera de tener garantizada una sucesión cuando la situación lo requiera.

Creo que incluso para el consejo de turno es preferible contar con una oposición seria con la que pueda dialogar y, en algunos casos, llegar a acuerdos que siempre deberán (no he dicho deberían) redundar en beneficio de la entidad y, por tanto e inexcusablemente, del sevillismo.

Y pienso también, y es solo un consejo orientado a los capitales mayoritarios presentes en el accionariado del Sevilla FC, que es saludable para todos que la sangre se regenere, que el Sevilla FC esté abierto a todos los sevillistas que puedan colaborar con el club en detrimento de camarillas cerradas que se perpetúen al frente de la entidad.

Estoy convencido de que en el seno de la afición existen personas muy capacitadas, tanto en el actual consejo como fuera de él, para llevar a cabo esta tarea para lo que, en mi calidad de sevillista de a pie, de accionista minoritario, les exigiré en la humilde medida de mis posibilidades con las únicas armas de las que he podido dotarme: la reflexión y el estar al servicio del Sevilla FC.

Particularmente y desde el máximo respeto a todos los accionistas de la entidad y en la franca y sana curiosidad por conocer propuestas alternativas de las que intentaré extraer todo lo positivo, me gustaría que el actual presidente pudiera "reinventarse", aunque ya es algo que ahora no depende de él mismo, y construir verdaderamente un Sevilla poderoso que en mi subjetivo juicio pienso que quedó inconcluso e invertebrado, porque los resortes y la capacidad las tiene.

Desde el realismo -ese gran desconocido para muchos- ésa será mi exigencia. Ya en su momento aconsejé en varias ocasiones a José María del Nido que dimitiera como presidente del Sevilla FC, tanto privada como públicamente y tanto cuando fue imputado hace tres años como cuando fue condenado por la Audiencia Provincial de Málaga en diciembre pasado.

La realidad es que sigue ejerciendo como presidente del Sevilla FC y lo que no puedo pasarme es la vida desgañitándome ni gastando mis fuerzas para que dimita en tanto se dirima su situación si sé y tengo plena certeza de que no obrará así. Actuo, por tanto, desde los parámetros más realistas posibles, que son bajo los que se mueve el Sevilla FC, y así seguiré haciéndolo.

Evidente, y como reza el título de mi reflexión, la responsabilidad y el sentido institucionales son exigibles tanto al presidente y el consejo que forme y proponga en la próxima Junta General de Accionistas, como a otros destacados accionistas que se aventuren en su legítimo derecho a presentar una lista alternativa y, por extensión, a todos cuantos sentimos en sevillista.

domingo, 14 de octubre de 2012

¡Cumpleaños feliz!. 107 años nos contemplan. Y 7 años de forosevillista.com

            "Cuentan las lenguas antiguas que un 14 de octubre nació una ilusión. Su nombre fue Sevilla y le prestó su nombre... ". Otro 14 de octubre, la fecha de nuestra fundación que El Arrebato -ahora en mil versiones- nos continúa recordando por los siglos de los siglos. Cien años y siete más en el que hubo tiempo para todo, para acumular títulos en la mitad primera del siglo de existencia, para vivir otro medio siglo sin conseguirlos y para resurgir de las cenizas, como el ave fénix desde la celebración de nuestro centenario, con nuestras medias negras, cosechando nada más y nada menos que tres títulos continentales: la Copa de la UEFA en Eindhoven el 10 de mayo de 2006, la Supercopa de Europa en Mónaco el 25 de agosto  de 2006 y nuevamente la Copa de la UEFA en Glasgow un mayo después, en 2007. Y otros tres títulos nacionales, la Copa de S.M. el Rey en Madrid el 23 de junio del mismo año, la Supercopa de España, también en la capital de España, el 19 de agosto del 2007 del triplete y, el más reciente, la Copa de S.M. el Rey en Barcelona el 19 de mayo de 2010. Para colmo la IFFHS, el organismo que controla las estadísticas del fútbol mundial nos reconoció durante diecisiete meses consecutivos lo que nosotros ya sabíamos: el título de mejor equipo del mundo, algo nunca logrado por club alguno, recibiendo durante dos años consecutivos el cetro de auténtico y genuino rey del fútbol mundial.
            Estos títulos, que nos han servido para echar por la borda todos los miedos y sinsabores de cincuenta años, han supuesto el trampolín definitivo de un Sevilla que -no nos hemos cansado de repetirlo- por historia, afición y tradición no tiene más remedio que estar entre los grandes del fútbol español. Y estar entre los grandes significa luchar por esa medalla de bronce que Real Madrid y Barcelona, inaccesibles más que nunca gracias a la golfería de los derechos televisivos, dejan para el resto de aspirantes. Por historia, nuestra lucha debe estar centrada en superar a equipos como Valencia, Atlético de Madrid o Athletic de Bilbao. Los madrileños, muy crecidos esta temporada, personifican la irregularidad y los vascos, que parecieron resurgir la pasada temporada, vuelven a estar en horas bajas. El Valencia seguirá siendo nuestro principal rival y, si aprovechamos en alguna ocasión las, cada vez más improbables, épocas de vacas flacas que a veces sufren los dos primeros -y que los árbitros no se equivoquen siempre a su favor, como viene siendo habitual-, deberíamos algún año celebrar un título liguero -el último nos lo birlaron en Mallorca- porque, lo hemos demostrado, los sueños se cumplen.
            Pero en estos siete años también ha habido tiempo para el desaliento y para el dolor, los que nos dejó nuestro recordado Antonio Puerta, el resorte que nos ayudó a recuperar nuestra grandeza se instaló definitivamente en el tercer anillo de la bombonera. Le estamos echando mucho de menos, por eso, ahora más que nunca, hoy apretamos todavía más los dientes. Tenemos que seguir creciendo, sí o sí. Antonio no nos lo perdonaría y, naturalmente, que lo vamos a hacer.
            Y hoy también es nuestro cumpleaños. El 14 de octubre de 2005 comenzó a andar este sitio en internet que continúa con su pretensión de informar y opinar sobre los temas que rodean a nuestro Sevilla. Esta página, en sus respectivas secciones, se ha hecho eco de las vivencias sevillistas de siete temporadas, desde la 2005/2006 a la pasada. En nuestra retina todavía estarán por mucho tiempo las emociones vividas en cuatro finales europeas muy lejos de Nervión, Holanda, Mónaco en dos ocasiones y Glasgow, cuyas plazas y calles parecieron cualesquiera de las calles y plazas del barrio que acoge nuestros sentimientos prácticamente desde nuestro nacimiento. La última visita a la capital del Principado fue la única en la que no sacamos tajada en forma de título. Naturalmente, sin olvidar que la afición sevillista convirtió la capital de España en un Guadalquivir rojo y blanco ese 23 de junio de 2007 en el que conseguimos nuestro cuarto título copero y en la que se batieron todos los records de desplazamiento de cualquier afición en el mundo. La Ciudad Condal tampoco le estuvo a la zaga el 19 de mayo de 2010 cuando viajó a Sevilla nuestra quinta Copa de España que permanecerá para siempre en nuestras vitrinas merced a la gestión de nuestro amigo Agustín Rodríguez, otro Sevillista Grande que se marchó al Tercer Anillo. En otros apartados de esta web ha habido ocasión de rememorar los acontecimientos vividos por un grupo de sevillistas que se unieron el 2 de noviembre de 1995 fundando la asociación Foro Sevillista, a raíz de los tristes acontecimientos vividos en agosto del mismo año, con el único afán de defender los intereses de nuestro club que pretendían pisotear unos indocumentados.
            ¡Cómo ha cambiado todo! ¡Qué deslumbrante es nuestro presente y qué ilusionante continúa siendo nuestro futuro! Las gracias, otra vez, han de darse a un presidente y a un consejo de administración que han trabajado sin desmayo y han confiado en lo que hacían, un cuerpo técnico envidiable y una plantilla de jugadores profesionales orgullo de todos los sevillistas. Pero las cosas no siempre fueron así. Difícilmente viviremos acontecimientos tan tristes como los acontecidos hace algo más de 15 años, pero desde entonces las autoridades deportivas españoles tienen muy presente que con el Sevilla no se juega, porque "... para defenderlo le dio a una afición".
            Lo dicho, cumpleaños feliz, 107 años de sevillismo y 7 años de Foro Sevillista en internet ¿Será verdad que lo mejor sigue estando por llegar... ?

sábado, 13 de octubre de 2012

Menos pan y nada de circo. Fútbol sin televisión

Cambiaron definitivamente los vientos, los tiempos y hasta la madre que los parió. Los seráficos sueños de prosperidad y desarrollo han desembocado en las peores pesadillas en forma de crisis, recortes y depresión.
 
Los adolescentes de la dictadura recordamos cómo las fuerzas antisistema de entonces mostraban al fútbol como “el opio del pueblo”, un deporte con toda su parafernalia alrededor del régimen y convertido en su supremo protector.
 
El Panem et circenses ingeniado por los dirigentes romanos hace dos milenios a mayor gloria del César ha venido actualizándose siglo a siglo, año a año, mes a mes y día a día.
 
Llegó la democracia y con ella -desde las esferas del poder- la ley de sociedades anónimas deportivas, las televisiones privadas y hasta el despótico control del espacio radioeléctrico para convertir la marihuana de la época franquista (un partido en blanco y negro cada siete o quince días) en cocaína colombiana de extrema pureza (veinte encuentros casi a diario, a todo color y en alta definición para que los amiguetes del poder llenen sus bolsillos).
 
Pero esta música, que siempre sonó bien a los herederos hispanos de los senadores romanos, por vez primera ha comenzado a desafinar: Ayer, Día de la Hispanidad, la selección española de fútbol se enfrentaba a Bielorrusia en Minsk y, por primera vez en decenas de años desde que la televisión lo hizo habitual, los españoles no hemos disfrutado del juego en directo de la Campeona del Mundo y de Europa, sencillamente porque a las televisiones no le han salido las cuentas. El millón de euros que, tras mucho dribling y profuso regateo, solicitaba por ceder los derechos la empresa que los poseía, ha parecido demasiado a las cadenas televisivas públicas y privadas, incluso a Televisión Española que, pese al interés general del encuentro, finalmente no claudicó, lo que merece el reconocimiento unánime de quiénes valoran un beneficio supremo, el de evitar dispendios en el ente televisivo que mantenemos entre todos en un momento de auténtica zozobra económica.
 
Por eso no todos, ni todas las decisiones, son iguales: mientras unos pretendieron salvar el fuego de la dramática situación económica añadiendo gasolina con los despilfarros de los planes E, otros arruinan casi definitivamente su ya más que maltrecha imagen contraviniendo la lógica romana y contemporánea de que, para entretener al pueblo pacíficamente y sin armar revuelo, nada mejor que ofrecer -gratis total- pan calentito de Alcalá y los mejores números del Gran Circo del Sol en forma de partidos futboleros que “amansen las fieras”.
 
Aún así, aunque algunos lo agradezcamos, a los que han tomado la decisión de poco o nada les servirá la nueva locución puesta en práctica: “menos pan y nada de circo”.

sábado, 6 de octubre de 2012

2-0. Titulares y suplentes. Todo está inventado

 
Hasta mediodía pensando en Medel para nada... Al final jugarían once, pero no el "once", lo que demuestra lo evidente en este mundo del fútbol: la necesaria existencia de titulares y suplentes.
Mateu, los comités y las lesiones impidieron hoy formar un mediocampo lo más cercano posible al deseado y bien que se notó. Las ausencias de Rakitic, Trochowski y Medel -sólo Maduro ha estado presente- han pesado en exceso. El fondo de armario no llega ni con mucho para paliar el resfriado de la zona ancha y más cuando su privación acerca más el diagnóstico a la pulmonía que al simple catarro. El trío citado se antoja fundamental. Su buen estado de gracia había coincidido con el mejor Sevilla de los últimos meses y su ausencia ha evidenciado defectos que, sin llegar al horrísono reciente pasado, parecían felizmente superados.
Míchel aprovechó las circunstancias para cambiar el sistema a un 4-4-2 (este sí) tan efectista como escasamente efectivo. Campaña y Kondogbia debutaban hoy como titulares y la presión les ha podido: los lógicos nervios de los principiantes se han visto estimulados con un sistema donde los apoyos son más escasos y las distancias demasiado grandes para generar el fútbol de presión, control y toque que el Sevilla del arranque liguero nos brindó. Y no es que estuvieran especialmente mal, sobretodo el primero al que cabe apreciarle la personalidad suficiente para equivocarse, volverse a equivocar y no esconderse jamás. Si su estado físico y anímico mejora y engrandece esa virtud de ofrecerse siempre, podemos encontrarnos con el jugador que tanta gente espera. El francés, por su parte, anduvo precipitado, fuera de sitio y, en demasiadas ocasiones, abstraído del partido.
Babá acompañó a Negredo en el ataque y el africano, falto de minutos, no encontró nunca su sitio. Sólo el gran momento de Navas y la presencia de Negredo hacían albergar esperanzas de victoria en un partido que apuntaba a un claro empate final. Pero no fue así: al cuarto de hora del segundo tiempo Gil Manzano sanciona con penalti unas manos dentro del área de Maduro a la altura del pecho para protegerse en el lanzamiento de una falta. El lanzamiento desde los once metros, tras la clara infracción, fue aprovechado por Iago Aspas para encarrilar un partido sin dueño. Muy bien el colegiado extremeño en la mayor parte de los lances; habrá que esperar si mantiene el criterio y el espíritu de la norma cuando el sancionado sea alguno de los protegidos por la Federación.
El Sevilla no mejoró en demasía a partir de ahí, sólo Negredo mantenía la esperanza pero fue De Lucas el que, al final en la primera pelota que tocó, estableciera el 2-0 definitivo. Casi nunca un equipo haciendo tan poco obtiene tanta recompensa pero esto es fútbol y en eso consiste precisamente este juego: marcar al menos un gol más que el contrario.
Dos largas semanas por delante para meditar y para aclarar, si se puede, la pésima información facilitada por las parte implicadas en el caso Medel-CEDD. A estas horas aún no está claro si el máximo organismo disciplinario ha desestimado las alegaciones del Sevilla o se ha limitado a denegar la sanción cautelar. Nos lo explicarán seguro... antes de recibir al Mallorca de Caparrós. Tiempo hay.
FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO
 
Real Club Celta de Vigo 2 - Sevilla F.C. 0
 
Real Club Celta de Vigo: Sergio; Mallo, Cabral, Tuñez, Lago; A. López (Bustos, m. 80), Oubiña, Augusto, Krohn-Dehli; Park (Bermejo, m. 57) y Iago Aspas (De Lucas, m. 82).
 
Sevilla F.C.: Palop; Cicinho, Botía, Spahic, Fernando Navarro; Maduro, Kondogbia (Hervás, m. 77), Campaña (Manu del Moral, m. 65); Jesús Navas, Babá (Reyes, m. 45) y Negredo.
 
Goles: 1-0, m. 60, Iago Aspas (p); 2-0, m. 85, De Lucas.
 
Árbitro: El extremeño Gil Manzano. Amonestó a los jugadores locales Krohn-Dehli y a los sevillistas Botía y Maduro.
 
Incidencias: Partido correspondiente a la 7ª jornada de Liga disputado en el estadio de Balaídos ante 10.000 espectadores. Terreno de juego en malas condiciones.